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La Naranja Exprimida

Un psicólogo estaba dando una conferencia cuando cogió una naranja y le dijo a un joven: «Si yo exprimo esta naranja tan fuerte como pueda, ¿qué saldría?». A lo que el chico le contestó: «¡Zumo, por supuesto!». El profesional le volvió a preguntar: «¿Crees que podría salir de ella zumo de manzana?». Y el joven, riéndose, respondió: «¡No!». «¿Y zumo de pomelo?», insistió. «¡Tampoco!», volvió a negar el asistente. Fue entonces cuando el psicólogo hizo la siguiente pregunta: «¿Por qué? ¿Por qué cuando exprimo una naranja sale zumo de naranja?». «Bueno, es una naranja y eso es lo que hay dentro», argumentaron los allí presentes.

«Cierto, vamos a suponer que esto no es una fruta y sois cualquiera de vosotros, que alguien os aprieta, os pone presión y os ofende. De vosotros surgiría ira, odio, amargura y miedo. ¿Por qué sale esto?», dijo el conferenciante. «Porque es lo que hay dentro de mí», respondió uno de los asistentes.
«Ésta es una de las grandes lecciones de la vida que debéis aprender. ¿Qué surge de ti cuando te aprietan? Si te sale ira y odio es porque es lo que hay dentro, y lo que uno tiene en el interior sólo depende de uno mismo, es su elección», concluyó el psicólogo. Así que mejor deberías llenarte de amor y felicidad.
Extraído de «El Rincón del  Pensamiento»
 
Cristina Oroz Bajo
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Madres, mujeres, hermanas, parejas, compañeras, eternas, compañeras, milagro, compañeras, sin dueño, compañeras, siempre, compañeras.

 Sin la mujer la vida es pura prosa.
Rubén Darío

Compañeras

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Lo mejor que puede hacer un hombre cuando ve a una mujer besar a su hijo, cuando ve a una mujer romperle la cara al invierno y partirse la espalda por el resto es apartarse, observar atentamente, ponerse en pie. Decía Escandar que mirara donde mirara solo veía mujeres luchando. Mujeres cargando, mujeres abriendo, mujeres curando. Madres que se crujen el alma agachándose para quitar las piedras que le salieron a tu camino, para que yo no tropiece.
Las verás siempre dispuestas, lobas que amamantan, cuidan a sus cachorros, cuidan todo, madres de brazos abiertos, de pecho abierto, de alma abierta. Son perfectas por el simple hecho de existir, de haber nacido, de devolver ese regalo dando a luz otra vida. Deberías aplaudirlas al verlas pasar, limpiando el mundo, con sus hijos, con febrero a la espalda, a cargo de la casa, a cargo de la producción, a cargo de la vida. Están en todas partes, abriendo el camino, trayéndote luz, borrando de tu frente los fantasmas.
Mujeres a las que les clavan los codos para que no asciendan en el orden social fijado por los hombres porque se deben al hogar. Mundo de hombres, mujeres frenadas, mundo patriarcal, mundo enfermo, mujeres lanzadas afuera, mujeres sin edén. Limitándose a amar, a ver la distribución desigual del poder y a seguir amando. Mujeres que aman, división sexual del trabajo, mujeres que aman, obstáculos para avanzar, trabajos no remunerados (querer y callar), mujeres que aman, competentes pero que no destaquen, mundo patriarcal, mundo enfermo, mundo enfermo, mundo enfermo.
Mujer anuncio para que tú disfrutes, para que tú la mires, mujer objeto. Mujer bombardeada:, la dictadura de los cosméticos, complejos y más complejos, ventas y más ventas.
Mujeres a las que obligamos a ser madres, amantes, florero, costilla, Cenicienta, cocineras, putas, educadoras, costilla de Adán, felpudo,  venticuatrosiete, siempre perfectas, costilla y culpable, pecado original, siempre preparadas como yo lo desee, como deseen los  hombres, siempre a mano. Y no solo costilla, y no solo María Magdalena, y no solo burdel, también burka, Juana La Loca, también ablación,  Juana de Arco, matrimonios acordados, también Penélope, Casandra, también Pandora, también la culpa, no solo costilla.
Violencia doméstica, con golpe o sin él, justificaciones, costumbres, excusas, normas sociales aceptadas, aceptadas por todos porque no tenemos el valor de reanudar el mundo, con ellas al mando, con nosotros al mando, con todos al mando, tribunales que exculpan.
Si no las ves eres un imbécil. Están luchando, partiéndose el alma por todos. Muchos lo dicen, que si ellas gobernaran el mundo no habría guerras. Ninguna impulsaría matar al hijo que otra mujer hubiera llevado en su vientre porque solo ellas conciben el dolor sin fin de perder a un vástago. Nunca despojarían a otra madre del milagro de serlo. Nunca. Nunca lo harían.
Yo solo quiero que descansen, que las dejemos descansar, que este siglo poco a poco les devuelva lo perdido, sus horarios, que dejen de limpiar nuestro camino, de resolver nuestro crucigrama, que ya tienen bastante con los suyos, sus fantasmas, que olviden ya los míos, los tuyos.
El espejo de Frida, el espejo de Szymborska, el espejo de Rosa Parks, las madres de la Plaza de Mayo, Mafalda, Femen,Simone de Beauvoir, mujeres en lucha contra la historia, las manos de la madre Teresa de Calcuta, Indira Gandhi, Victoria Kent y su mirada al preso. El ejemplo, la senda marcada.
Madres, mujeres, hermanas, parejas, compañeras, eternas, compañeras, milagro, compañeras, sin dueño, compañeras, siempre, compañeras.

Del libro Todos mis futuros son contigo (Planeta, 2015).
*Marwan es músico y poeta. Su último libro, Todos mis futuros son contigo (Planeta, 2015). 
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La vida en ocasiones nos detiene y para nuestros pies porque olvidamos que también podemos utilizar nuestras alas.

Descubrir lo que tenemos sólo podremos hacerlo si abrimos nuestras manos para ver lo que hay dentro, es donde está todo lo que está a mano, lo que necesitamos, cambiando nuestros pensamientos, los sentimientos y sensaciones que proyectan en nuestro entorno cual reflejo en un río. Perdemos el aliento analistas sin tregua de nuestro entorno, del comportamiento y las reacciones de los demás. Críticos con dureza inigualable para con lo externo, llenos de quejas y reproches creyendo asumiendo la responsabilidad recae fuera de nosotros, intocables, cómodos y ajenos a todo lo que ocurre. Tú eres la única persona responsable de cómo te sientes porque lo que piensas tú siempre es más importante que lo que piensen los demás. ¿Porque dejamos a los demás la fatídica decisión que determina nuestra vida?
Estamos equivocados si creemos que para llegar a lo más alto de la montaña hay que superar a los demás porque la única manera de alcanzarla es superándonos a nostros mismo. La vida es un Eco… lo que envías regresa, lo que siembras es lo que recoges y lo que das es lo que recibes. Lo que ves en los demás existe en ti, así que si no te gusta lo que regresa, lo que recoges, lo que recibes empieza a analizar y cambiar lo que envías, lo que siembras y lo que das. Porque quien quiere hacer algo encuentra los medios y quien no quiere hacer nada encuentra las excusas. La vida es una guerra constante entre elegir hacer felices a los demás pero sin descuidar tu propia felicidad y aquí es donde nos encontramos generalmente; descuidados, irresponsables, inactivos y bloqueados queriendo cambiar lo que no nos compete, lo externo, al otro.
Nadie puede negar que todo es difícil antes de ser fácil y que muchos fracasos vitales son de gente que no se dieron cuenta de lo cerca que estaban del éxito cuando se rindieron. Cada persona tiene su historia y cada uno sabe cuanto le pesan y le duelen sus heridas pero no podemos dejar que pensen tanto que nos inmovilicen y bloqueen nuestro andar así que coge las riendas de tu vida porque hay un dolor que te lastima pero también hay otro que te cambia.
Así que comienza hoy, para tu lavadora cerebral, dirige tus pensamientos, esos que luchan y se empujan en tu cerebro, negativos, quejosos, críticos y ordénalos dándoles el sentido positivo, productivo y proactivo que quieres que tengan, mide las palabras que piensas, los discursos que te das y que tengan el mensaje claro, no dejes a tu cerebro que genere aquello que no vibra contigo, que no te acerca a donde quieres estar. Oblígale a ser noble para que nunca humille, a ser humilde para que no ofenda, y a ser fuerte para que no destruya. Empieza desde esos primeros atisbos de pensamientos, esos comentarios que nadie oye más que tú pero que acaban desembocando en aquello que critícas, que no quieres y que no amas. Busca la coherencia porque es lo único que te hará avanzar y estar más cerca de la persona que realmente quieres ser y, en consecuencia, rodeada de todo lo que realmente quieres. Porque es de locos actuar siempre de la misma manera y esperar por contra resultados diferentes. ¿No crees?
 
Cristina Oroz Bajo

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Gana un poquito más de ese tiempo que permanece y que no se marca en un reloj.

Dónde está el verdadero punto de inicio, ese kilómetro cero que te hace caminar hacia donde tú quieres pero, sobretodo, caminando como tú quieres. Convertidos por inercia en seres reactivos, atacando constantemente como si todo lo que nos rodea fuese una amenaza que no nos deja estar en este sitio donde estamos bien, donde parece que todo cobra sentido y nos sentimos vivos y conectados, a la distancia justa que nos permite ver el mundo. Pasan muchos trenes en la vida y parece que hay personas con las manos fuera intentando atraparte a formar parte de viajes que no planeaste, mareas humanas que después de dejarlas te das cuenta que poco tenian que ver contigo.
Somos víctimas de nuestras propias decisiones, ¿decisiones? ya no tomamos decisiones, no vemos los pros ni contras, no analizamos ni miramos hacia dentro porque realmente hemos perdido el camino hacia nosotros mismos sobreestimulados en un mundo que busca el ya y el ahora sin reconocernos en nuestras acciones, perdidos y perdiendo nuestro tiempo.
Buscando culpables como víctimas, inactivos, dejando nuestra responsabilidad del Poder hacer cosas, de activar el cambio y promover lo bueno en todo lo que hacemos, críticos sin autocrítica, y si la hubiere… nunca para promover el movimiento hacia el crecimiento personal. El mundo está congelado, desorientado dando bandazos sin criterio, sin opinión, sin voz, ahogado.
Y qué significa esto para nuestros hijos, no puede ser peor que un padre o una madre refleje toda esta luz apagada, esa falta de energía, sin energía, sin ilusión, sin alegría…
La vida os insta a no bloquearos, a salir de vuestros trajes impuestos, a dejar a un lado lo que más pesa y que detiene vuestra marcha, no iréis en tren pero caminando las cosas se ven más despacio, más cerca, más claras y si no por lo menos tenemos la opción de parar a mirarlas. Aprovechar lo bueno y dejar ir aquello que no os hace grandes, lo que no os hace sonreír, lo que no os acompaña sino que os aparta de vuestra forma de vivir.  Defínete, rediseñate y recupera el Yo puedo… recupéralo por y para ti mismo pero también por vuestros hijos que están rodeados de un mundo de No puedes… y luego los miramos extrañados preguntándonos donde se habrá quedado la imaginación, la creatividad, la espontáneidad… o acaso tu tienes algún resquicio de ellas.
Muévete del sofá, tírate al suelo, míralos con atención y sé para ellos el mejor ejemplo, porque el tiempo es lo que nunca volverá y cualquier pequeño cambio te acerca a ganar un poquito más de ese tiempo que permanece y que no se marca en un reloj. Sé libre por ser tú, porque eres perfecto y guardas en ti el mejor regalo, tu kilómetro cero, ese que por un tiempo perdiste y que buscándolo te dispondrá de nuevo en el inicio del camino.

Cristina Oroz Bajo
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¿Los Padres olvidados o escondidos?

Padres, también estáis ahí. Mirando a derecha e izquierda, arriba y abajo, desorientados intentando a veces en vano estar presentes, buscar el sitio dentro de un mundo enteramente cambiado por la aparición de un hijo. Dar un paso adelante, reclamar vuestro sitio con fuerza porque sino no podréis decir que os lo quitaron sino que lo dejasteis ir. Aprender de la naturaleza, que le da las mujeres un don que bien podéis, compartir y aprender atentos a hacerlo vuestro no sin menos esfuerzo y dedicación que ellas. No dejéis pasar la crianza delante de vuestros ojos así que impregnados de su olor y su fuerza. Mirando como aquella mujer legó su vida sin contrato al servicio de su familia, de esa familia con la que soñabais antes o después pero siempre con ilusión esa ilusión que ahora hay que buscarla por los rincones escondida y escondiéndose porque nos encargamos de asustarla, que es oxígeno que moviliza, te hace estar vivo y lleno de vitalidad.

«Tener hijos no le convierte a uno en padre del mismo modo que tener un piano no lo convierte a uno en pianista»

 
Padres, tenéis la responsabilidad de ser motores con la capacidad de hacer volar a vuestras mujeres con gestos sencillos cada día, lanzar miradas cómplices, sonrisas enormes y propulsarlas porque tenéis en vuestra mano la llave de la vida que a un giro da la fuerza suficiente para que una mujer vuele un año sobre la luna. Atreveros a soñar con ellas, a abrazarlas, a acompañarlas y a susurrarles, haciéndoos presentes en el proceso más bonito de esta vida como el padre observador presente que valora, aprecia y comparte la dedicación, el amor incondicional, no permitáis que vuestra mitad del proyecto se escurra entre vuestros dedos, cerrar la mano y agarrarla con fuerza porque será vuestra cuerda de cometa y os prometo que el viaje que comenzaréis será el viaje de vuestra vida.
Cristina Oroz Bajo

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Crisis de Maternidad y Paternidad: el verdadero proceso personal en la crianza.

Cuando te conviertes en madre y padre la gente de cuenta qué increíble será, lo fascinante de criar a unas personitas que son la prolongación de tus sentidos, que te dan todo lo que nada puede darte, pero también te quitan el espacio, el tiempo y el sentido sumergiéndote en un océano de cambios inimaginables.

Hay que prepararse para los lloros incesantes, las enfermedades que te aprietan el estómago, los pañales sucios, el caos que parece interminable en casa, tropezar con juguetes allí donde cae tu pie, noches que llegan a semanas e incluso meses sin dormir, discutir por miradas, dudas existenciales, cambios, cambios y cambios, redescubrirte mientras redescubres a tu pareja, cambios en tu entorno social, tu rutina, tu ocio, tus prioridades y preferencias. Todas estas cosas también acompañan a ser madre y padre y va a ser muy duro. De hecho nos encontramos con muchas crisis a lo largo de esta fase de maternidad que si no se superan pueden llegar a desencadenar en ruptura, depresión, estrés.. y todo ello desde la peor situación, ante la mayor responsabilidad de actuar de una manera impecable, segura, cordial, dulce en la época de mayor exigencia de nuestras vidas.

Serás impredecible, desmedido, egoísta, maleducado, irrespetuoso, caprichoso, impulsivo, agresivo, experto … y por otro lado luchador, fuerte, condescendiente, empático, modelo, negociador, pacificador, orador, teórico y práctico. Puedes imaginar la compleja situación de llegar al equilibrio de todo esto manteniendo la balanza hacia el lado correcto mientras siguen montándose pesos sin control a ambos lados en segundos.

Piensa antes de hablar, habla sin parar, para a darte oxígeno, oxigénate sólo, con tu pareja o sólo con tus niños, aprende a no ser perfecto, asume los errores que parecen losas que nunca te dejarán volver a mirar a los ojos a tus hijos, a tu pareja, a tus padres… errores que ahora tienen un peso y una digestión imposible pero que te dan una fuerza y un crecimiento inigualable. Piensa en el proceso no paralelo del otro, con ritmos opuestos e incluso contrarios y tan lejanos como cercanos. Y no tomes determinaciones drásticas sin hacer una mirada interna, externa y global de la situación y sin haber puesto toda tu leña en el fuego, criticándote, cambiando, respirando y poniéndote al lado de la persona que te acompaña también temeroso y valiente en este proceso. Date una oportunidad a ti, porque las herramientas las tienes tú, porque la locura es esperar resultados diferentes haciendo, diciendo y respirando siempre de la misma manera.

Date importancia como instrumento generador de cambio, de oxígeno, de alegría y de paz porque la potencia humana es algo increíble y puede con la montaña más alta, la decepción más grande, el desengaño y el desamor tornando todo desde adentro, desde uno mismo, desde ti. Y nunca, nunca te olvides de lo que realmente quieres y si realmente lo que haces va en esa dirección o te aleja de ella.

Cristina Oroz Bajo

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Todo lo que pensamos y decimos crea nuestro futuro.

Los pensamientos y las palabras vuelven materializados en experiencias que construyen tu propia vida.

1.- Toma conciencia de tus pensamientos y tus afirmaciones: Comienza a tener en cuenta que cada vez que piensas un pensamiento y dices una palabra estás literalmente pintando tu futuro, estas creando tu propia vida. Es sencillo pero no es fácil de aceptar. Pero cuando lo aceptas puedes crear deliberadamente lo que quieres en tu vida, igual que tomas consciencia de lo que no quieres en tu vida y de cómo tú contribuyes a eso. La mayoría de nosotros pensamos y pensamos sin atender a qué pensamos. Esto que hacemos sin más hay que entrenarlo, entrenarse para ser consciente de lo que uno piensa.

Plantearse frecuentemente; ¿Qué estoy pensando? ¿Cómo este pensamiento crea mi vida? ¿Quiero que este pensamiento cree mi vida? Cuesta tiempo llegar a desarrollarlo pero si lo convertimos en un hábito comienza a haber cambios pequeños rápidamente.

2.- Haz afirmaciones positivas: Si comenzamos a hacer afirmaciones positivas, frases positivas sobre tu vida, deliberadamente y a cualquier hora, escribiéndola o diciéndola ante el espejo, mirándote a los ojos y aceptándonos. Incluso te darás cuenta cómo te rechazas cuando dices algo bueno de ti. Es una forma gradual de empezar, mirarte por la mañana frente al espejo y decirte: «Te quiero, te quiero de verdad». Al principio es duro porque uno piensa en sus defectos pero empezar así el día es superpoderoso y efectivo y ocurrirán cosas que no te esperas. Al principio no es real pero esperas que sea, es como plantar una semilla que en realidad no es una planta, todavía. O plantas tres por si acaso. Y no las desentierras al día siguiente para ver qué pasa sino que confías en que germine porque sabes que hay un proceso.

3.- Mereces cosas buenas: Si no estás convencida en merecer cosas buenas como le pasa a muchas personas, las cosas tardarán en llegar, si hacemos afirmaciones de prosperidad y vemos que no funciona pregúntate cuantas de pobreza haces por contra cada día. No pueden cambiarse las ideas sin saber cuales son. Un buen ejercicio es escribir qué es lo que pensamos de los hombres, las mujeres, el dinero… cualquier tema y escribir todo lo que se nos ocurra, aunque no sea agradable y ver cuantas son positivas y cuantas no. Si logras dar la vuelta a las negativas y convertirlas en positivas en muchos aspectos de la vida y conocer la Ley del pensamiento. Si aprendes cómo funciona aparecerán milagros.

4.- Ámate a ti mismo: No te amas a ti mismo, no tienes autoestima, la mayoría de la gente piensa que no dan la talla que no son lo suficientemente buenos, que nunca harán las cosas bien y que no merecen amor. Con esta base es difícil crear condiciones favorables. Las personas se quejan de problemas concretos pero si las personas se ayudar a si mismas a amarse a sí mismas, a aceptarse, no habrá que trabajar con sus problemas porque lo malo se desvanecerá.

Lo que creemos de nosotros mismos y de la vida llega a ser nuestra verdad. (LOUISE L. HAY)

Pensamientos extraídos de Louise L. Hay fue una escritora y oradora estadounidense considerada una de las figuras más representativas del movimiento del Nuevo Pensamiento y una precursora de libros de autoayuda, fallecida el 30 de agosto de 2017.

Traducido y modificado por Cristina Oroz Bajo

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Poesía a mis hijos.

«Soy poeta de aceras, de momentos, de patios y de mirar a los ojos» (Magdalena S. Blesa)
Aquí os dejo una poesía de «Manual para mis hijos», la nueva obra de Magdalena. No os la perdáis porque suena un regalo de su boca.
[kad_youtube url=»https://youtu.be/vswUvvXawYo» ]

Instrucciones a mis hijos

Jamás un conato de daros la vuelta
Jamás una huida, por muchos que sean
Jamás ningún miedo, y si acaso os diera,
Jamás os lo noten, que no se den cuenta
Jamás un “me rindo”, si no tenéis fuerzas
Aunque fuese a gatas, llegad a la meta
Que nadie os acuse… ¡miradme a la cara!
Que nadie os acuse de dejar a medias un sueño imposible…
(Si es que los hubiera)
Yo no los conozco,
Y mira que llevo yo sueños a cuestas
Jamás, y os lo digo como una sentencia, ¡miradme a la cara!
Jamás en la vida paséis por el lado de cualquier persona sin una sonrisa
No hay nadie en el mundo que no la merezca
Hacedle la vida más fácil, ¡miradme!
A cada ser vivo que habite la tierra
Jamás se os olvide que en el mundo hay guerra
Por pasar de largo sin gloria ni pena delante de un hombre
Y no preguntarnos qué sueño le inquieta
Qué historia le empuja,
Qué pena lo envuelve,
Qué miedo le para,
Qué madre lo tuvo,
Qué abrazo le falta,
Qué rabia le ronda,
Qué envidia lo apresa…
Jamás, y los digo faltándome fuerzas,
Si el mundo se para,
Os quedéis sentados viendo la manera de que otro lo empuje
Remangaos el alma,
Sed palanca y rueda,
Tirad de la vida vuestra y de quien sea,
Que os falte camino,
Perded la pelea contra los enanos
No sed los primeros,
Que os ganen los hombres que no tienen piernas
No sabedlo todo,
Dejad que contesten los que menos sepan
Las manos bien grandes,
Las puertas abiertas,
Anchos los abrazos, fuera las fronteras
Hablad un idioma claro, que se entienda
Si estrecháis la mano, hacedlo con fuerza
Mirando a los ojos,
Dejando una huella
Prestad vuestra vida,
Regaladla entera
Que a nadie le falte ni una gota de ella
¡Cantad!
Que cantando la vida es más bella
Y jamás, os hablo desde donde nazca
El último soplo de vida que tenga,
Jamás una huida,
Por muchos que sean…
 
Magdalena S. Blesa
Escritora
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La maternidad que no nos contaron.

¿Porqué nunca se revelan las verdaderas etapas de la maternidad?

Aquí encontrarás lo que nunca me contaron, lo que descubrí por la preciosa, exigente y dura experiencia de ser madre, mirando atrás y tras varios años comparando entre mujeres viendo que estos momentos se presentan en todas como mareas imparables.

  1. Esa ilusión. Esa ilusión sobre lo que vendrá, con todas tus emociones encontradas pero todavía controlables, todavía. Tu cuerpo cambia y quizás tu apetito, tus nauseas, tu brillo, todavía te reconoces entrando en la rueda de la aventura que empieza… sola  corres a aventurarte en el mundo de…
  2. Quién es esa? Escondida en un cuerpo desorientado en su tormenta hormonal que no parece el tuyo, que duele, que se resiente, tira y estira, cansada con golpes de calor, cambios de humor, subiendo de peso en una montaña rusa que pronto hará su descenso…
  3. ¿Será hoy? Cargada de miedo, incertidumbre e incomodidad. Llegará el día de… ese día donde tienes que darlo todo sean 1 o 24 horas, sin experiencia, con o sin epidural, hospitalizada o en casa, sin saber cómo empezará, ni donde, ni cómo… eso sí, con la maleta hecha aunque nunca estés cerca de ella cuando sucede.
  4. El gran sueño. Eso es, mucho mucho sueño, lloros de bebe y de adulto, pañales, pecho! Si te dejan! Porque a tu alrededor se encargarán de decirte los trés millones de consejos sobre crianza y lactancia que seguramente ya leíste en los últimos nueve meses. De aquí es donde viene la “mala leche”. Tu madre, tu marido, tu bebé… lo más bonito del mundo a veces se torna en unas sensaciones que ahogan y te empujan a querer correr y escaparte de ti misma.
  5. Bye bye baby! La separación. Cuando empiezas a acomodarte con todo… despídete de tu bebé y vete a trabajar, se acabó de actuar, crees que el viaje se acabó, sientes que dejas de disfrutar esas vacaciones que duraron una semana pero empezaron hace un año.
  6. Dónde está mi tiempo. Cómo puede cambiar tanto una rutina, ahora sé lo que es rutina. Persigues una rutina que acabas de descubrir mientras sigues los consejos de toda la comunidad de madres terrestres que parece que olvidaron que ellas también llegaron a este tiempo.
  7. Estresducación. También ellas se desestructuraron, pasaron la depresión postparto que poco se habla de ella y menos se habla de esta depresión que viene cuando tus hijos caminan por sí solos y corren a aventurarse en el mundo dejándote atrás con lo que queda de ti y mirando a tu pareja que parece que te mira crítico en la lejanía más cercana, ya no le conoces ni te reconoce. Tu vida social, de pareja, familiar, tu cuerpo, tus aficiones… ¿Será posible empezar de nuevo?
  8. Sigue el túnel hasta la luz. Pero sabes una cosa! Se puede empezar de nuevo porque después de tocar el suelo en el fondo del pozo y cuando parece que todo nuestro castillo, que en realidad nunca existió, se coge impulso y se vuelve a respirar, a caminar, a sonreir, vuelves a encontrar a la mujer que llevas dentro y la sacarás hasta volver a comerte el mundo, dejando de vivir la vida a través de todas las personas que te rodean, encontrando de nuevo tu centro. Vendrá la luz, te lo prometo, y en realidad, siempre estuvo dentro de ti escondida pero ni siquiera la mirabas así que abre la puerta y mira tu luz para dejarte volver a vivir.

A todas las madres que luchan unidas por cordones umbilicales imaginarios a esta humanidad que nunca sabrá lo que pasaron hasta que completen el círculo convertidas en madres.
Cristina Oroz Bajo
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