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Tu niño con autismo tira del pelo, muerde, lanza objetos, rompe cosas, tira la comida, mete la mano en el plato mientras come, escupe, se quita la ropa fuera de casa, se golpea continuamente… ¿No sabes cómo hacer que desaparezcan?

Niño que tira del pelo

Existen múltiples conductas que inicialmente incorporamos en la educación de nuestro niño autista, pero algo en nuestro interior nos dice que debemos trabajar en ellas, ya que no son beneficiosas ni para el pequeño ni para su correcta integración consigo mismo, ni en casa ni en el entorno social.

La educación de los niños típicos es más fácil en este sentido, ya que tenemos muy claro los límites y las exigencias que determinamos para su educación. Sin embargo, cuando nuestros niños tienen algún tipo de dificultad, trastorno o condición de desigualdad, los patrones de esta realidad cambian y aparecen nuevas situaciones que muchas veces no sabemos cómo gestionar.

De hecho, en ocasiones estas conductas «diferentes» nos parecen divertidas, curiosas o simplemente las tachamos como «cosas de niños» poco relevantes. Pero un día se nos enciende la preocupación y decidimos poner especial atención a esto que naturalmente ha ocurrido.

¿Cómo evaluar la gravedad de la conducta?

Esta ni siempre es una tarea fácil, pero veamos algunas «banderas rojas» en este sentido.

Rasgos autistas en niños con TEA (trastorno del espectro autista)

Imaginemos a nuestro niño con 10 años, un preadolescente, con comportamientos hiperactivos o impulsivos poco habituales en otros niños de esta edad, como por ejemplo, tirarse del pelo, quitarse la ropa fuera de casa, morder, romper cosas, lanzar objetos, tirarla comida, mete la mano en el plato mientras come, escupir, etc.

Otros síntomas comunes que se pueden identificar desde edades más tempranas pueden ser:

  • Resistencia a los abrazos y contacto físico.
  • No establecen contacto visual.
  • Falta de interés en interactuar con otros niños. Prefieren jugar solos.
  • Retraso en el desarrollo del habla o pérdida de habilidades de lenguaje previamente adquiridas.
  • Dificultades para iniciar o mantener una conversación.
  • Repetición de palabras o frases sin entender su uso apropiado.
  • Dificultades para entender instrucciones simples.
  • Desarrollo de rutinas o rituales específicos y molestia ante cambios mínimos.
  • Retrasos en habilidades de movimiento, cognitivas o de aprendizaje.

Es importante recalcar que los rasgos autistas pueden variar ampliamente en cada niño, pero generalmente se centran en áreas como la comunicación, la interacción social y patrones de comportamiento.

Si detectamos alguno de estos comportamientos, ahí tenemos la línea para evaluar si el comportamiento es ocasional y no tiene importancia, o bien es hora de ponernos a trabajar en ello y establecer un plan de acción.

¿Cómo tratar a un niño con autismo?

Bueno, antes de empezar me gustaría hacer una aclaración, más que tratar, lo que vamos hacer es trabajar con nuestro niño con TEA.

En estos casos el plan de acción es mucho más necesario porque determinará su éxito individual y social, y, en consecuencia, su felicidad, pero antes de comenzar es muy importante tener en cuenta que no hay ningún dolor, problema médico o de salud que esté provocando esa conducta; a veces, de una dolencia puede surgir una intensa expresión conductual que señala la necesidad de tomar las acciones médicas oportunas.

Dicho esto, vamos con algunos consejos para realizar una evaluación si intuimos que tenemos niños «conductuales» (que presentan cantidad significativa de conductas disruptivas o inapropiadas)

PRIMER CONSEJO: Utiliza un «cuaderno de comportamiento»

El «Cuaderno de Comportamiento» es una herramienta útil para evaluar y manejar las conductas del pequeño.

En este sentido es importante llevar un registro diario acerca de los comportamientos del niño, tanto positivos como negativos.

Lo ideal sería registrar en él la fecha, hora, lugar y antecedentes, es decir que ocurrió antes del comportamiento registrado. También es recomendable hacer una descripción detallada de la conducta, por ejemplo, en lugar de escribir «tuvo una rabieta», detalla la acción «gritó durante 10 minutos y tiró todos los juguetes que estaban a su alcance».

Anota con qué frecuencia ocurre el comportamiento y su intensidad. Esto ayudará a identificar patrones y documenta tu respuesta y la de otros ante el comportamiento del niño, así como las consecuencias naturales que siguieron.

Esto puede ser valioso para ajustar estrategias y para discusiones con profesionales.

SEGUNDO CONSEJO: trabaja un objetivo a la vez

Cuando se trabaja con niños con autismo es fundamental centrarse en un objetivo a la vez o como máximo dos, pero que sean de dos áreas diferentes y que actúen de forma independiente.

Identifica una área específica de comportamiento o habilidad que quieras mejorar o desarrollar y asegúrate de que el objetivo sea alcanzable y adecuado para la edad y las capacidades del niño.

Divide el objetivo en pasos más pequeños y manejables y asegúrate de que el proceso sea fácil y claro, tanto para el niño como para ti.

Y una cosa más, los cambios del comportamiento no suceden de la noche a la mañana y si no puede ser frustrante, para el niño y para los padres.

TERCER CONSEJO: Trabajo en equipo

El trabajo en equipo es esencial cuando se trata de apoyar y educar a un niño. El mensaje que debemos transmitir es «somos un equipo y debemos actuar juntos» eso incluye a todos los miembros de la familia, profesores, terapeutas…

Es imprescindible que todos entiendan los objetivos y las estrategias para lograr los objetivos establecidos. Tenemos que ser consistentes de e porque ahí radica nuestra fuerza y efectividad.

CUARTO CONSEJO: el Plan de Acción

Teniendo en cuenta todo lo que hemos visto hasta ahora, el cuarto paso es desarrollar un plan de acción. Eso es crucial para abordar eficazmente las necesidades del pequeño, y las estrategias son las siguientes:

Prevención

Es necesario reducir la frecuencia de las conductas problemáticas. Para ello, debemos anticiparnos y evitar situaciones que las desencadenen, al menos hasta que desarrollemos la capacidad de manejarlas eficazmente.

Nuestro objetivo debe de ser redirigir estas conductas hacia acciones constructivas y funcionales, integrándolas de manera positiva en el comportamiento del niño.

Este enfoque preventivo no solo ayuda a controlar las conductas no deseadas, sino que también facilita la incorporación de respuestas más adecuadas y beneficiosas para su desarrollo.

Reforzar conductas apropiadas

Hay muchas situaciones en las que estas conductas inapropiadas podrían aparecer pero no lo hacen, por lo tanto, enfocaremos nuestra atención en el esfuerzo y la positividad del niño.

A menudo, subestimamos y normalizamos muchos momentos que, en realidad, son logros significativos para nuestros niños. Estos instantes son extraordinariamente positivos y poderosos para reforzar comportamientos apropiados en el niño.

Cuando esto ocurre debemos destacar y recompensar lo que queremos que hagan, en lugar de centrarnos únicamente en corregir aquello que preferimos que no hagan, por ejemplo, «esto es lo que quiero que hagas en vez de esto no quiero que lo hagas».

Extinción

La extinción es seguir como si nada, no dar atención a ciertas conductas para que pierdan su efecto, lo que implica seguir con lo que estamos haciendo en vez de parar, hacer un silencio, mirar al niño y luego seguir con cara descompuesta.

Se trata de que la conducta no siga ejerciendo impacto en el día a día, eliminando estrés, incomodidad, desorientación… «más nervioso tú más tranquila yo» esto es muy útil cuando no tenemos tiempo para reconducirla, «todo lo que no ves no existe», y en el día a día hay muchos momentos que esto ocurre y no tenemos ni las fuerzas ni el tiempo de llevar correctamente la contingencia así que sigue caminando y respira hondo, en otro momento será!

Acción

Determinamos la función que esa conducta tiene y conseguimos pensar en alternativas funcionales para darle salida, de manera constructiva. Ahí van algunos ejemplos:

  • Si tenemos niños que muerden, utilizar mordedores y estimulación bocal;
  • Si tenemos niños que tiran del pelo, utilicemos telas, muñecas, masajes donde el contacto y la parte sensorial sea fuerte.
  • Si tenemos niños que se desnudan provocarlo intencionalmente más veces al día pero de manera controlada por ejemplo para un baño y vigilar la ropa y la temperatura que no haya nada que moleste;
  • Si hay niños que meten continuamente en la comida, buscadores de agua y líquidos orientaremos el juego al agua, barro, espumas…

El truco está en buscar una manera de reconducir la conducta hacia otra más útil, apropiada y que sirve de autorregulación efectiva para el niño.

En las situaciones que nos desbordan, debemos pensar que «no es que no quiera sino que no puede actuar de otra manera», aquí el lenguaje tiene mucho que ver porque es directamente proporcional a la ausencia de conductas.

Consistencia

Entre los especialistas en niños autistas hay una máxima: antes de que una conducta desaparezca sube en frecuencia e intensidad.

Es cierto, y conviene tenerlo en cuenta. Si siempre que hemos llamado al timbre de una puerta nos han abierto, cuando esto no ocurre ¿qué hacemos? seguir llamando hasta que nos resignemos a que no hay nadie en casa e irnos o escoger otra manera para lograr acceder al interior.

Así que aquí es donde los 3 primeros puntos han de estar fuertes y inamovibles (Prevención + Reforzar + Extinción)

Con todas estas pautas podemos tener una efectiva acción ante esas conductas, siempre dotando y fomentando la comunicación de nuestros hijos para que puedan utilizar otro tipo de expresividad para estos momentos que nosotros naturalizamos a través de la comunicación.

Tener Paciencia, serenidad y acompañar a vuestros hijos y apoyaros en profesionales expertos para poder establecer un mejor funcionamiento del día a día.

Lo conseguiréis seguro!!!

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23 respuestas a «Tu niño con autismo tira del pelo, muerde, lanza objetos, rompe cosas, tira la comida, mete la mano en el plato mientras come, escupe, se quita la ropa fuera de casa, se golpea continuamente… ¿No sabes cómo hacer que desaparezcan?»

  1. Hola buenas tardes yo tengo un nene autista que no solo tira cosas si no que son cosas importantes para otras personas… Cómo teléfonos mauses ropa mate con bombilla y todo
    . Cómo tendría que actuar ?

    1. Hola Ana, primero prevención, evitar que esté al lado de estas cosas y después habría que analizar bien porqué, cuando sucede, con qué personas, en qué momento del día, que hacéis vosotros cuando ella lo hace… todo lo que hace tiene una función y hay que averiguar cual es para saber adoptar la estrategia adecuada!

    1. Hola María, primero hay que analizar los antecedentes, las situaciones previas, los sitios, las personas… Después sus acciones, a ver si podemos prevenir por haber alguna señal de que eso va a suceder o ponemos controlar el ambiente para que no se cumplan esas circunstancias. Después mirar y analizar las consecuencias que suele haber y buscar de unificarlas como última instancia! Un abrazo y confiando acabe pronto esta conducta!

      1. Buenas tardes Micaela! Disculpa la demora pero hemos tenido problemas de acceso a los mensajes y no nos cargaban!! La primera recomendación que te daría es diagnosticar qué ocurre antes, seguro que aparecen situaciones de nerviosismo en que no aparecen estas conductas y otras que sí, después intentar prevenirlas, hacerle hacer algo y ayudarla a reconducir esa situación si fuese necesario agarrándole las manitas, para ayudarle a no caer en la tentación, suavemente y cantarle una canción que le guste, con cariño y soporte. A ver como van esas directrices, cuéntame!!

  2. Hola, gracias por tu texto muy claro.
    Yo tengo un niño de 2a6m con síndrome de Down (no sé si tiene o no autismo). El tira toooodo que tiene a su alcance, incluso baberos, vasos y platos. Comida también la tiraba,pero hace poco entendió que comida sirve para comer. Nos golpea la cara, nos da pelizcos y apretones fuertes en la cara y brazos, tira del pelo, me muerde a mi cuando tiene mucha rabia o sueño. No acepta nada, dificultando todo que se tiene que hacer con él, como cambiar pañales, lavar los dientes o manos, cambiar la ropa, etc. Podria ser que tenga también autismo? Gracias y un saludo.

    1. Muchas gracias a ti Renata, tiene un perfil muy particular pero la verdad es que también a nivel conductual se le ven algunos rasgos de autismo. Aunque es difícil ser objetiva sin verlo!

  3. Hola mi hija tiene 14 años y haces un año comenzó a golpear a otras personas cuando la hacen hacer cosas que ella no quiere y a mi cuando no le compro lo que ella quiere la última vez me mordió la mano por que yo trate de detener sus manos para que no me golpeara pero hace unos meses me golpeaba sin motivo por favor un consejo que puedan darme para poder ayudarla

    1. Buenas tardes Rosalba, lo primero que le aconsejaría que seguro que ya implementa es prevenir estas situaciones, trabajarlas en paralelo a través de imágenes, exponerla visualmente a las situaciones por medio de imágenes a modo de cuento, quizás coger un personaje que no sea ella misma ayudará a no personalizar las situaciones a inicio pero luego establecer rutinas que puedan prevenir esos momentos, también ver cuando van a suceder para reconducirlos, normalmente es algo progresivo que va gestándose. Le deseo mucha suerte con sus ayudas e intentos porque son momentos muy difíciles de llevar y eso también hay que tenerlo en cuenta, nosotros no hemos de personalizarlo ni sentirnos mal, nuestro autocontrol y serenidad tienen que estar guiando la situación que ya es incómoda y angustiosa pero si nos mantenemos firmes y serenos cambian mucho las crisis.

  4. hola buenos días mi hijo tiene autismo y muerde lo lápices y el metal donde va la goma
    cómo le puedo hacer para que deje de hacer esas cosas
    y no se dañe sus dientes

    1. Buenos días Rosalba, disculpa la demora pero hemos tenido problemas de acceso a los mensajes y no nos cargaban!! En principio deberíamos ir pautando los momentos de lápiz mucho para poder reforzar cuando no lo hace, comenzando con segundos e ir aumentando progresivamente manteniendo una conducta apropiada, cuando lo haga, retire el lápiz y retire atención para comenzar pasados unos segundos. Es importante también determinar la función de esa conducta para poder manejarla y tratarla mejor, para darle alternativas para cubrirla, si es por ansiedad, juego, quiere irse de la actividad… eso determinará mucho la estrategia a tomar, cuéntame por favor si necesitas algo más, gracias por el comentario!!!

  5. Hola, caso de un alumno autista, también TDAH, cuando no toma medicación, de repente se pone a golpear la tablet o cualquier objeto, se lo quitas y te tira fuertemente del pelo y no hay manera de soltarlo, hay que hacer mucha fuerza para soltarlo y tiene 7 años, hace mucho daño

  6. Buenos días , mí hijo tiene autismo , 4 años , sin lenguaje .Está en la etapa de jugar con caca , revolea cosas a la calle, juega con la comida. muerde la masa para jugar. rompe los libros. Lo hace y se ríe. Que podemos hacer para que de a poco use correctamente sus juguetes. hay dias que debo sacarle todo porque solo tira todo para arriba.

    1. Buenas tardes Anabella, entendemos perfectamente lo desagradable de la situación y sentir que todo se vuelve una continua lucha por cada paso que vamos marcando en el camino. Pero son momentos evolutivos que pasarán y para que pasen lo más rápidamente posible es necesario ser preventivos y ayudar a no dar oportunidades de realizarlo, es un momento sensorial que va muy ligado con la desregulación sensorial. Hemos de estar todo el tiempo encima para poder evitar esas situaciones y buscar dinámicas y actividades que lo lleven a dejar de reforzar esas mismas conductas todo el tiempo. Busca actividades en paralelo que tengan la misma función pero no sean la misma variante, jugar con agua en el baño, arcillas para que se las ponga en la piel y texturas que no tenga peligro que se las coma… darle esa oportunidad pero con actividades apropiadas. Confío que pase pronto y siga a otra etapa que te de un poco más de tranquilidad. Un saludo

    1. Buenas tardes Bertha, primero gracias por tu mensaje, entiendo perfectamente lo desafiante de esta situación. Aquí tienes algunas sugerencias confiando alguna de ellas te sea de ayuda:
      Observa y comprende: Trata de observar en qué situaciones específicas se da el comportamiento de romper papel. Puede ser una forma de expresar frustración, ansiedad o simplemente una manera de explorar el mundo. Entender las causas subyacentes te ayudará a abordar el problema de manera más efectiva conociendo la función que desempeñan.
      Proporciona alternativas: Ofrece alternativas más adecuadas para satisfacer la necesidad de manipulación. Podrían ser objetos sensoriales, como pelotas antiestrés, juguetes texturizados o plastilina. Esto le dará a tu hijo una salida para su necesidad de explorar y manipular sin dañar libros y cuadernos.
      Establece rutinas y estructuras: Parece sorprendente como establecer una rutina diaria consistente puede ayudar a reducir la ansiedad y mejorar el comportamiento.
      Reforzar comportamientos positivos: Celebra y refuerza positivamente las conductas deseables. Si tu hijo logra controlar el impulso de romper papel, elógialo y recompénsalo. Esto refuerza la conexión entre comportamientos positivos y recompensas.
      Consulta con tus profesionales o contacta con otros especializados: busca siempre apoyo de tu equipo o considera buscar la orientación de profesionales especializados que puedan proporcionar estrategias específicas y personalizadas para abordar las necesidades de tu hijo.
      Adapta el entorno: Haz adaptaciones en el entorno para minimizar las oportunidades de romper papel. Guarda libros y cuadernos en lugares específicos o utiliza materiales más resistentes.
      Mucha suerte con tus intentos y recuerda que cada niño es único, y lo que funciona puede variar. La clave está en la paciencia, la comprensión y la búsqueda de soluciones adaptadas a las necesidades individuales de tu hijo. Siempre es recomendable trabajar en colaboración con profesionales para garantizar un enfoque integral y efectivo.

  7. Con diez años y no para de escupir es muy desagradable, escupe por exceso de saliva, escupe para llamar tu atención, pero no quiere comunicarse, solo te arrastra a lo que quiere, escupe cuando está enfadado o cuando está contento, suele escupir cuando te mira.
    Hemos ignorado la conducta, no ha dado resultado. Ahora estamos anticipándonos, Cuando vemos que va a escupir le estimulamos sensorialmente para quitarle esa acción de la cabeza. Algún consejo? Gracias

    1. Hola Leticia, un gusto saludarte!! Considera implementar estrategias de comunicación alternativa, como el uso de pictogramas o tarjetas visuales, para ayudar a su hijo a expresar sus necesidades y emociones de manera no verbal. También podrías introducir un sistema de recompensas inmediatas para fomentar comportamientos positivos, como elogios o pequeños premios, para poner el foco en cuando no lo hace o hace las cosas perfecto! Explora la posibilidad de terapia conductual para abordar la función subyacente del escupir y trabajar en habilidades de comunicación así como integrar actividades sensoriales calmantes en la rutina diaria para ayudar a su hijo a manejar el estrés. Asegúrense de colaborar estrechamente con tus profesionales especializados para ajustar y evaluar la efectividad de estas estrategias. Cualquier dificultad extra o ayuda saber que realizamos sesiones de supervisión familiar por si necesitas estrategias profesionales, no dudes en informarte en info@metodovicon.com
      Muchísimas gracias por tu comentario!

    1. Primero Verónica muchísimas gracias por tomarte el tiempo en escribir! Como terapeuta, entiendo lo desafiante que debe ser para ti ver a tu hija mostrando comportamientos que te preocupan. Es natural sentirse abrumada y confundida en una situación así. Lo primero que quiero decirte es que no estás sola y que hay recursos disponibles para ayudarte.

      Mi recomendación sería que busques ayuda de profesionales especializados en el desarrollo infantil para evaluar a tu hija de manera exhaustiva. Ellos podrán ofrecerte orientación y apoyo específicos para las necesidades de tu hija.

      Mientras tanto, aquí tienes algunas estrategias que podrían ayudarte a manejar estas situaciones:

      Mantén la calma: Es importante mantener la calma y manejar las situaciones con tranquilidad, ya que los niños pueden detectar el estrés de los adultos a su alrededor.

      Establece rutinas: Las rutinas predecibles pueden ser reconfortantes para los niños, especialmente para aquellos que pueden tener dificultades con los cambios inesperados.

      Comunica tus expectativas: Explica claramente las expectativas de comportamiento a tu hija de una manera simple y consistente. Usa lenguaje claro y visual si es necesario.

      Ofrece opciones: Darle a tu hija opciones limitadas puede ayudarla a sentirse más empoderada y darle un sentido de control sobre la situación.

      Refuerza el comportamiento positivo: Reconoce y elogia el comportamiento positivo de tu hija, incluso si es pequeño. Esto puede motivarla a continuar con ese tipo de comportamiento.

      Recuerda que cada niño es único y lo que funciona para uno puede no funcionar para otro. No dudes en buscar apoyo adicional si lo necesitas y recuerda que estás haciendo lo mejor que puedes por tu hija.

  8. hola tengo un niño de 6 años y no sigue órdenes muerde los jueguetes rompe los libros cuadernos .cuando quiere algo y no he hago caso grita y patea las puertas no entiende cuando le digo que no no se cómo actuar me frustra porque no se que mas hacer le hablo si lo abrazo me pega 🥺🥺

    1. Anni! Muchas gracias por tu mensaje!! Entiendo completamente cómo te sientes y quiero empezar diciéndote que no estás sola en esta situación. Las conductas que describes en tu hijo de 6 años, como no seguir órdenes, morder juguetes, romper libros, y las reacciones intensas cuando no se cumplen sus deseos, son retos significativos tanto para ti como para él. Es importante reconocer tu esfuerzo y dedicación al buscar ayuda y querer mejorar la situación.

      En primer lugar, es fundamental abordar esta situación desde una perspectiva de empatía y comprensión. Los niños expresan sus emociones y necesidades de diversas maneras, y a veces, comportamientos como los que mencionas pueden ser su forma de comunicar que algo les está afectando o que no saben cómo manejar lo que sienten. Entender y manejar los comportamientos desafiantes de tu hijo implica acercarte a él con empatía, estableciendo una comunicación abierta durante momentos tranquilos para discutir emociones y comportamientos. Es vital implementar rutinas claras que le ofrezcan seguridad, mientras se refuerzan positivamente sus acciones adecuadas, enseñándole a la vez técnicas saludables para expresar sus emociones. Es crucial definir límites y consecuencias consistentes para guiar su comportamiento. Si estas estrategias no resultan suficientes, buscar la orientación de un profesional en psicología infantil puede proporcionar apoyo especializado tanto para ti como para él. Cuidar de tu bienestar emocional también es esencial en este proceso, lo que te permitirá apoyar mejor a tu hijo.
      Recuerda también cuidar de ti misma también. Lidiar con comportamientos desafiantes puede ser agotador física y emocionalmente, así que busca apoyo en familiares, amigos, o grupos de apoyo para padres. Estar bien tú es esencial para poder estar ahí para tu hijo.

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