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¿Cocaína digital para nuestros hijos?¿Porqué fundadores de Apple, Google, Wikipedia apuestan por no-tech? ¿Uso responsable de las tecnologías?


“La mayoría de los niños, oyen lo que dices, algunos incluso hacen lo que dices, pero todos los niños, hacen lo que haces”.
“La mayoría de los niños, oyen lo que dices, algunos incluso hacen lo que dices, pero todos los niños, hacen lo que haces”.

Ahora sabemos que esas tabletas, teléfonos y videojuegos son una forma de droga digital, que el efecto adictivo afecta la corteza cerebral del cerebro; su función ejecutiva y control de impulsos, de la misma manera que la cocaína, elevando los niveles de dopamina (neurotransmisor de placer). Pantallas llamadas «cocaína electrónica» (Whibrow, P.; UCLA), «heroína digital” (investigadores chinos) o «pharmakeia digital» (griego para la droga, Marina de EEUU).

¿Porqué los padres, diseñadores e ingenieros son los más cautelosos? ¿Porqué Steve Jobs era un padre notoriamente de baja tecnología? ¿Porqué los ejecutivos e ingenieros de Silicon Valley matriculan a sus hijos en escuelas Waldorf no-tecnológicas? ¿Porqué los fundadores de Google, Sergey Brin y Larry Page, fueron a escuelas Montessori sin tecnología así como el creador de Amazon Jeff Bezos y el fundador de Wikipedia, Jimmy?

La exposición a dichos dispositivos provoca cambios en:

  1. Los niños… su juego es cada vez menos creativo y experimental perdiendo atracción por objetos, sus intereses se reducen, se pierde interés por las relaciones en el juego, los juguetes, la naturaleza. Aparecen dificultades en el sueño y en el mantenimiento de la atención por la hiper-excitación. Peor aún, nos encontramos a niños apáticos, que se aburren, sin imaginación, desinteresados y desmotivados cuando no están conectados.
  1. Las familias… la agresividad y los berrinches cuando los dispositivos se quitan y la atención se disipa cuando los niños no son estimulados perpetuamente. Y esto se extiende a los padres que son los primeros ejemplos, se relacionan menos y peor con sus hijos, están semipresentes en los momentos en familia y las relaciones, y la comunicación se deteriora profundamente.
  1. Su futuro…Cientos de estudios clínicos demuestran que las pantallas aumentan la depresión, la ansiedad y la agresión y que pueden llevar a características psicóticas por falta de contacto con la realidad. Demostrado está que los niños que pasan más tiempo frente a pantallas tienen más problemas de déficit de atención. Esto se debe a que hay una región en el cerebro emocional, llamada «núcleo estriado», que valora las actividades donde dirigir la atención en función de la intensidad del estímulo y la rapidez con la que satisfice. Así decide a qué actividades debemos prestar más atención. Con estos dispositivos el cerebro se acostumbra a recibir estímulos intensos y satisfacción inmediata, así difícilmente va a querer prestar atención a otras actividades menos intensas, y corren el riesgo de caer en una adicción.

Estudios clínicos sobre adolescentes detallan que han encontrado más fácil tratar la adicción a las drogas que a los teléfonos, los videojuegos o las redes. Los niños de 8 a 10 años pasan 8 horas al día con diversos medios digitales mientras los adolescentes pasan 11 horas frente a las pantallas. Uno de cada tres niños está usando tabletas o teléfonos inteligentes antes de que puedan hablar (Academia Americana de Pediatría, 2013). No es una tarea fácil en nuestra actual sociedad llena de tecnología donde las pantallas son omnipresentes. Una persona puede vivir sin drogas o alcohol pero las tentaciones digitales están por todas partes.

¿Qué hacemos como padres y desde casa?

La principal clave es la prevención, evitar que su hijo de 4, 5 u 8 años se enganche a las pantallas. Eso significa Lego en lugar de Minecraft; Libros en lugar de iPads; Naturaleza y deportes en vez de TV, hasta que tengan por lo menos 10 años de edad (incluso hasta los 12).

Evite al máximo la utilización de dispositivos electrónicos en casa, siempre que esté en familia: establezca un parking de móviles para toda la familia, coma con sus hijos sin ningún dispositivo electrónico en la mesa, manténgalos en silencio, evite utilizarlos a modo de niñeras digitales. Hable con sus hijos sin dispositivos en la mano, recuerde: “la mayoría de los niños, oyen lo que dices, algunos incluso hacen lo que dices, pero todos los niños, hacen lo que haces”.

Es muy posible, dependiendo del grado de exposición en el que se encuentren sus hijos, que se sientan desorientados, aburridos, oxidados y se sientan solos y sin recursos para conectarse a las experiencias de la vida real. Nosotros como adultos también estamos sufriendo esta situación y hemos, juntos, de recuperar las actividades creativas para conectar de nuevo las relaciones familiares.

Mientras que un niño está utilizando una tablet o viendo la tele, está dejando de hacer otras actividades necesarias para su desarrollo. En menores de 2 años está demostrado que su cerebro necesita interacciones directas con personas reales para desarrollar el lenguaje y otras habilidades cognitivas, sociales y emocionales. Y a partir de los 2 años el principal efecto negativo de las tecnologías es que restan tiempo de ejercicio físico y actividades manipulativas además de todo el componente atencional y motivación anteriormente descrito.

¿Cómo hacer un uso responsable de las tecnologías?

Por otro lado no hay que negar que estamos asistiendo a un cambio social con las nuevas tecnologías así que para prevenir este uso excesivo, se pueden proporcionar a los niños y adolescente herramientas para hacer un buen uso de ellas.

Jugar con ellos y compartir eso que les motiva, compartir emociones, aprender juntos y conocernos mejor. Ubicar los dispositivos en el espacio común para evitar el aislamiento y observar informalmente su comportamiento. Invitar a amigos a jugar siempre es mejor opción para conocer cómo se relacionan. Programar tiempos de uso, que suponga un equilibro entre todas las dinámicas, siempre determinar su fin antes de empezar para que así sea más fácil conseguir el compromiso. Hablar de internet de una manera crítica y reflexiva teniendo en cuenta sus pros y sus contras. Informarse sobre programas limitadores de contenidos. Siempre sugerir que realice otras actividades de ocio que les motiven.

Cristina Oroz Bajo

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Queridas madres de los treintaytantos…

Queridas madres de los treintaytantos…

“Te veo en el supermercado, te veo en el patio de recreo. Te veo en la escuela, te veo en el tren y en los restaurantes para niños. A veces me ves a mí también, e intercambiamos una pequeña sonrisa, un ojo, un momento de «lo entiendo». Más a menudo ya no me ves – estás persiguiendo a su niño abajo de los pasillos, mirando a su pre-escolar como un halcón mientras que sube más arriba de lo que usted quisiera, amonestando a su cabrito por pellizcar a su hermano, alcanzándole para a golpe fugaz limpiarlo con una toallita. Limpiando una bebida derramada.

Hace unos días estaba en nuestra piscina pública, y si alguna vez hubo una metáfora cruda para la vida como una mamá en su 30s, la piscina pública tiene que ser. Allí estamos todos – los estereotipos que juramos que nunca seríamos – mojados hasta la rodilla en la piscina de niños con los ojos fijos en nuestros pequeños – y genuinamente encantados por sus payasadas. Aunque podamos estar allí en parejas o grupos, nuestras conversaciones son fragmentarias, no podemos relajarnos. Nuestro foco está enteramente en nuestros niños. Estamos cansados. Estamos distraídos. Nuestros cuerpos vestidos de tankini tienen cicatrices de batalla y no son lo que solían ser.

En lo alto de la colina están los brillantes veinteañeros. Están hojeando revistas, charlando con sus amigos, Facebooking y selfie-snapping en sus iPhones. Ellos están descansados. Son tonificados. Ellos son magníficamente inconscientes de lo que está llegando su camino en el futuro. Ni siquiera nos ven. O si lo hacen, juran que nunca serán nosotros.

Está bien. Estuvimos allí una vez, y sabemos mejor que se ofenderán sin intentamos.

Veréis, la verdad es que a los treinta y tantos años nos hemos dejado ir. No. Hemos dejado ir a nuestro “yo”. Tenemos niños pequeños y por el siguiente poco tiempo, nuestros “yos” no vendrán primero. Dormiremos (o no) de acuerdo con los horarios de nuestros niños y / o recién nacidos y / o una combinación de los anteriores. Nuestro cabello no se lavará tan a menudo como quisiéramos. ¿Abdominales? Qué son abdominales? Estaremos limpiando las narices y los fondos y los líos de las paredes. Vamos a cocinar lo que sentimos como un continuo desde el desayuno hasta la hora de la cena y no salir de la mesa hasta que al menos un tenedor de guisantes se hayan comido. Vamos a pasar horas a la semana de rodillas al lado del baño y luego leer «sólo una» historia más antes de acostarse hasta que nos desmayamos en el borde de la cama de niño pequeño. Hablaremos con fluidez el idioma de Paw Patrol, La princesa Sofía , Peppa Peg y Ladybug, y usaremos dichos personajes desvergonzadamente como amenazas, sobornos o como niñeras digitales para que podamos saltar a nuestro baño para tomar una ducha. Nos encontraremos negociando con terroristas a pesar de que juramos que nunca lo haríamos. Responderemos a «Súbeme!» y «Más!» y «No quiero!», y diremos «¿Cuál es la palabra mágica?» Más veces al día de lo que nunca imaginamos posible. Esto es algo de los treinta. No es fácil, y esa es la verdad.

La experiencia de la maternidad produce un cambio profundo en la mujer. Las madres suelen decir que durante un tiempo se sienten desorientadas, con muchos sentimientos intensos y contradictorios que a veces las desbordan, y que encuentran poco espacio para ser expresados.
La experiencia de la maternidad produce un cambio profundo en la mujer. Las madres suelen decir que durante un tiempo se sienten desorientadas, con muchos sentimientos intensos y contradictorios que a veces las desbordan, y que encuentran poco espacio para ser expresados.

Pero hay otra verdad. Allá arriba en la colina, acurrucados sutilmente entre los veinteañeros, están los cuarentaytantos. Ellos también están descansados. Ellos también son tonificados. Están solos, en silencio leyendo un libro. Ellos nos ven, y son simpáticos pero también un poco presumidos. Han estado allí y lo han hecho y saben que no dura para siempre. Chicas, los cuarenta es el santo grial. Los cuarentaytantos están viniendo.

La década que recuperamos nuestros “yos”.

No es que quiera desear que corra el tiempo. Aunque los treinta hasta ahora son un poco un desenfoque, también es una especie de magia. Nunca más sentiré una mejilla reposar en mi pecho en medio de la noche. Pequeños brazos llegando hasta mí después de una caída. El delicioso olor a bebé y los pequeños pares de vaqueros flacos y brillantes zapatillas. Los paseos de scooter y las barras de mono y las historias de tiempo de la cama con una pequeña persona en la curva de mi brazo. Escuchar «Quiero mamá» y «Por favor, ¿puedes ayudarme?» Y «Quiero darte un abrazo».

Sí, algo va a venir, y va a ser una bendición. Pero no dejes que vaya demasiado rápido. Si voy a perderme a mí mismo durante una década, la maternidad es una cosa deliciosa para perderla también.

Amor, Catherine.(To the thirtysomething Mums,Catherine, 2016)

Texto traducido  por Cristina Oroz Bajo

Fuente: http://littlesloveandsunshine.com/2016/07/05/to-the-thirtysomething-mums/

Aquí os dejo el link del artículo original, de una madre que como todas vosotras goza de esa sensibilidad especial, de ese querer llegar a todo, que hace que nos crezcan brazos para poder atender a todo con vidas fugaces que es necesario que frenemos para tomar conciencia, respirar y atender a lo verdaderamente importante y es el momento que vivimos, la maternidad; un regalo sin manual de instrucciones que trae toda su magia así que no te olvides de disfrutarla, no la dejes pasar… Espero que os haya gustado.

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Curso Método Montessori

LIBERA EL POTENCIAL DE UN NIÑO Y PODRÁ TRANSFORMAR AL MUNDO (MARIA MONTESSORI)

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Una Visión de 360 Grados del Método Montessori para que los padres puedan convertirse en  Guía de sus hijos, ayudándoles a ser la mejor versión de si mismos potenciando su independencia, concentración, confianza y autoaprendizaje.

Quieres saber cómo adaptar tu casa al Método Montessori.

Quieres aprovechar los momentos de máximo desarrollo de tu hijo.
Quieres utilizar el movimiento para potenciar la inteligencia de tu hijo.
Tienes un niño entre los 0 y 6 años principalmente.
Necesitas saber cómo ayudar a que tu hijo aprenda en un colegio tradicional.
Quieres que tu hijo sea un niño mas seguro de sí mismos.
Quieres saber de forma práctica como aplicar el Método Montessori en tu día a día.
Quieres evitar los errores que cometen la mayoría de los padres en la crianza de sus hijos.

Como planteamientos pedagógicos al método Montessori tenemos…

  • Distribución de la educación de los niños en grupos de 0 a 3 años, correspondientes a períodos sensibles de desarrollo; Grupo: De 0 a 3 años; Grupo: De 4 a 6 años; Grupo: De 7 a 9 años; Grupo: De 10 a 12 años; Grupo: De 13 a 15 años; Grupo: De 16 a 18 años; Grupo: De 19 a 21 años.
  • Los niños deben considerarse seres competentes, alentados a tomar decisiones importantes.
  • Observación del niño en el entorno como base para iniciar el desarrollo curricular (presentación de ejercicios subsecuentes para nivel de desarrollo y acumulación de información).
  • Muebles de tamaño de los niños y creación de entorno del tamaño del niño (microcosmos) en el cual puede ser competente para producir de modo completo un mundo para niños.
  • Participación de los padres para incluir atención propia y básica de salud e higiene como requisito para la escuela.
  • Delineación de una escala de períodos sensibles de desarrollo. Períodos Sensibles, los cuales proveen un enfoque para trabajo de clase que sea apropiado para una única estimulación y motivación para el niño (incluyendo períodos sensibles para desarrollo de lenguaje, experimentación sensorial y refinamiento, y varios niveles de interacción social).
  • La importancia de la «mente absorbente»: la motivación sin límite de los niños pequeños para adquirir dominio sobre su entorno y perfeccionar sus experiencias y comprensión ocurren dentro de cada periodo sensible. El fenómeno está caracterizado por la capacidad del niño de repetición de actividades dentro de categorías de períodos sensibles (Ejemplo: balbuceos exhaustivos como práctica de lenguaje conducente a un lenguaje competente).
  • Materiales didácticos (científicos) auto-correctivos, ya que por medio del material va experimentando por él mismo y va corrigiendo sus errores (algunos basados en trabajos de Itard y Eduardo Séguin).
  • Su fin educativo es la autonomía en todos sentidos: intelectual al formar un pensador crítico, moral a través de la reciprocidad y el respeto mutuo, social al trabajar con sus pares, emocional a la seguridad que le brindan los límites, la educación de la voluntad y la autosuficiencia.

PARA ACCEDER AL CURSO OS DEJO EL LINK

http://126477sexseavzqgsfpbqvkl9c.hop.clickbank.net/

Y os dejo un par de links a videos de explicación del curso.

[kad_youtube url=»https://www.youtube.com/watch?v=q7loarerhmY» ]

[kad_youtube url=»https://www.youtube.com/watch?v=xRpFQWA-1wY» ]

 
 

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Libro para padres de niños inquietos, curiosos, movidos, atrevidos…


12 Estrategias revolucionarias para cultivar la mente en desarrollo de tu hijo.
12 Estrategias revolucionarias para cultivar la mente en desarrollo de tu hijo.

Un libro imprescindible para padres que busquen analizar el porqué los niños actúan como actúan, niños dirigidos por torbellinos de impulso que parece que fueran a despegar incontrolados luchando en un mar turbio. Parece que todo cobra sentido cuando entendemos el contexto donde ocurren estas situaciones, toda la serie de variables que actúan en un momento dado, procesos mentales internos, externos, sociales, emocionales y físicos que dan lugar a la expresión más pura. Deja que suceda, acoge al niño, acompáñalo en este proceso para que ejerza su función y sea evolutivo, rico y constructivo y acompáñate a ti siendo consciente de lo que provoca tu presencia, lo que aporta y enriquece ver la evolución y la revolución de nuestros pequeños. No te lo pierdas, sé que no te dejará indiferente y querrás más, y sabes qué? hay más! Gracias Daniel J. Siegel y Tina Payne Bryson.

https://www.casadellibro.com/ebook-el-cerebro-del-nino-ebook/9788484287308/1999287?gclid=cj0keqjwi7vibrdpo9w8y7ct6zcbeiqa1cwv2db2vzea0nqoq7zhm0ts4kg-4f1ugwmb0m-o3do_ijqaajow8p8haq&utm_source=google&utm_medium=cpc&utm_campaign=25417

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Las 10 claves para educar, manejar rabietas y construir la armonía familiar


El poder del cariño y la empatía.
El poder del cariño y la empatía.

Las 10 claves para manejar las rabietas y construir armonía familiar.

CONSTRUYE.    POSITIVISMO.    REALISTA.   RESCATE.    TRANQUILIDAD AFECTO.   PREVENCIÓN.    MALAS TECNOLOGÍAS.    SIN MIEDO.

– [ ] Construye

         La manera en que reacciones, acciones y resuelvas es la manera en que tus hijos lo harán socialmente en el futuro. Así que sé coherente y construye un marco de no perfección pero si autoreflexión, ejemplo y análisis que marque una diferencia, cultívate porque además es muy probable que encuentres que tus propias carencias son las propias de tus hijos y resolviéndolas tú les estás ayudando a hacerlo a ellos mismos. Piensa en si la manera en que te comportas con ellos es la manera en que te gustaría que se comportarán con sus amigos, su jefe, su pareja… Sobre todo en los momentos donde hay conflicto o falta de comunicación porque es ahí donde parece que aparecen las dificultades en adultos y niños.

– [ ] Positivismo

        La neutralidad es un buen punto de inicio, ya que una sonrisa ante un momento de estrés en nuestros pequeños podría ser casi un signo de burla. Después de esta fase de toma de contacto con la situación podemos construir hacia adelante, siempre hemos de tender a sacar las cosas buenas de todas las situaciones, el solo hecho de expresar ya es una buena herramienta de inicio para auto controlar la propia conducta, si no expresamos estamos hablando de otro grado en el que hacen falta recursos más elaborados para llegar a este mismo punto de reconducir las conductas no tan aceptables. Tenerlo en cuenta. Por otro lado hay que conseguir armarnos de estrategias positivas de enseñanza, compartiendo espacios donde todo es motivador, mágico, divertido e increíble. Sumidos en vidas completamente ocupadas tenemos que conseguir seguir buscando el tiempo para tener esa carga de experiencias positivas que llene las pilas de nuestros hijos porque cuando hay escasez de ellas es un indicador claro de que es posible que salgan situaciones negativas o digamos que menos constructivas, cuando dejamos de ver el lado bueno de las cosas inevitablemente vemos el malo o nos acercamos más al neutro y dependiendo de nuestra propia personalidad volveremos al positivo o nos iremos al negativo pero tener en cuenta que habrá cambios así que nunca olvidéis reír, compartir, jugar, cantar, leer, escuchar e inventaros cualquier excusa para poder estar con vuestros hijos.

– [ ] Realista

      Los niños no se portan mal porque quieren sino porque no pueden. Hay muchas cosas que tener en cuenta en el momento de una rabieta en el que el niño saca todo el arsenal (que ni controla ni conoce) para expresar sus incongruencias internas que con poco bagaje experiencial difícilmente se pueden hacer menos vistosas. No es nada personal, no pretenden ridiculizar al adulto, el intentar a tempranas edades hacerles conscientes de lo que provocan a su alrededor se aleja mucho de la finalidad de esta resolución que es aprender a gestionar la energía volcánica que sale a borbotones de sus adentros, ellos está en plena efervescencia y no tendrán nunca la capacidad de ser tan objetivos de tener en cuenta a la viejecita que pasa por ahí y la reacción que puede tener al verle. Olvidaros de estos hechos y no os focalicéis en los demás sino en vuestro niño que es quien os necesita y además es la manera más efectiva de acabar con esa situación que puede ser incomoda en según qué situaciones y contextos.

– [ ] Rescate

      Ir al punto donde se encuentra vuestro pequeño, tenéis que darle un momento de expresión y desahogo que al final uno de los objetivos suele ser ese, dar espacio a algo que nos bloquea y que normalmente sale con las personas con las que nos permitimos ser nosotros mismos con todas las consecuencias, nuestros padres y hermanos. Es común ver a madres y padres diciendo que esas «rabietas»solo salen con ellos y eso no significa otra cosa que los vínculos están perfectamente consolidados y representan la solidez familiar como espacio de fortaleza donde puedo dejarme ir, desbloquear y dejar fluir lo que a veces he estado controlando en otros contextos durante quizás demasiado tiempo.

– [ ] Tranquilidad

     Más nervioso tú más tranquilo yo. Hay que intentar invocar a nuestro lado más zen, ese que nos permite, con toda nuestra madurez, respirar y mirar más allá de lo que vemos superficialmente, empatizar con nuestros pequeños y ayudarles en el proceso de salir de la cueva de la frustración, es uno de los sentimientos que van de la mano en este tipo de procesos, desencadenados por multitud de causas y provocando un abanico grande de situaciones; silencio, enfado, agresividad, dolor… Ese no saber porque ha bajado nuestra autoestima y no puedo afrontar lo que quiero afrontar de manera natural como hago con millones de cosas.

– [ ] Afecto

      El cariño es algo que no debería faltar en cualquier situación de estrés para encararla de una manera receptiva, esto pasa en multitud de situaciones cotidianas no sólo en la educación de nuestros hijos, también en el trabajo, la pareja, los amigos… El camino del afecto es mucho más efectivo, fortalece la confianza y las relaciones que cualquier otro que hayas conocido por eso la familia establece los lazos de esta manera, aunque es cierto que las individualidades, los egos, los círculos de confort a veces chocan porque dejan de un lado este aspecto y lo centralizan en el afecto a uno mismo y se olvidan de lo preciado que es poder trasvasar esto a los demás porque se vuelve mucho más potente y constructivo. Una herramienta muy efectiva es el contacto físico y la altura, hemos de tener en cuenta que nuestros pequeños son eso, pequeños y la altura en estas situaciones cuenta, prueba a poner a tu hijo/a arriba a tu misma altura o bajarte tú a su misma altura de tal manera que el contacto ocular sea directo y de igual a igual eso no sólo cambiará la manera en ellos sino en ti también, da cercanía, empatía y nos permite ver las cosas desde otra perspectiva porque rompemos con las tónicas normales de posicionamiento y esto ayuda a salir de nuestro ensimismamiento y en consecuencia del suyo.

– [ ] Prevención

      (hambre, soledad, cansancio, aburrimiento, frustración) cuando tenemos rabietas repetitivas podemos diagnosticar porqué suceden, cuando, ante qué situación, con qué personas, en qué espacios, a qué horas… Y esto nos dará las herramientas necesarias para prevenirlas, una de las estrategias más interesantes que existen poder pregestionarlas y evitarlas para poder fomentar eso que decíamos al principio de práctica positiva, evitándoles las situaciones (que siempre se darán) donde ellos puedan sentirse desprotegidos hasta que ellos generen las herramientas necesarias para ponerlas en práctica. No se trata de meterlos en un cascarón de cristal si no potenciar sus vivencias positivas para que cuando vengas las no tan positivas sean capaces de gestionar su energía quedándose de nuevo con la más abundante, la positiva.

– [ ] Malas tecnologías

      Fuera distractores y ejemplos incoherentes. Estamos en un momento en que las nuevas tecnologías están deteriorando las relaciones, las conversaciones se hacen sin atención y sin contacto ocular, los ejemplos que reciben están impregnados de personas pegadas a pantallas contestando a preguntas a lo lejos y consolando a niños sin contacto. Nos preguntaremos porque los niños tienen tanto afán por las nuevas tecnologías, son atractivas y motivadoras pero es lo primero que hacen nuestros padres al despertarse y los ultimo al acostarse, sin contar las innumerables veces que miramos el teléfono, el iPad o nos sentemos en el ordenador. Preguntémonos por un momento cuento tiempo al día pasamos jugando con nuestros hijos, sin interrupción!, pintando, contándoles un cuento, bailando nuestra canciones favoritas o saltando en la cama… Es interesante las nuevas corrientes que surgen dando cursos de atención plena, de estar donde estoy, disfrutar y vivir lo que estoy haciendo en cada momento, esto es algo muy valioso que nuestros hijos han de llevarse al mundo consigo.

– [ ] Sin miedo

      Fuera agresividad. Todas las reacciones de nuestros hijos provocan sensaciones en nosotros y reacciones fruto de este espejo que provocan con las suyas. Cuando son logros, risas contagiosas, los primeros pasos, sus relaciones con objetos… Son sensaciones lógicamente de orgullo, felicidad, alegría… Pero es lógico, por contra, pensar en el tipo de sensaciones que provocarán otras cosas como rabietas, agresividad, lloros… Y esto es un aspecto a tener mucho en cuenta porque determinará en gran medida el tipo de respuesta que generaremos a estas situaciones. A veces nuestro ego se ve afectado cuando nuestros niños no se comportan como esperamos, cuando en vez de ser el padre del niño al que muerden es el padre del niño que muerde, cuando nos ponemos en el centro del ojo social y priorizamos el qué dirán a que dirémos para ayudar a nuestros hijos. La constancia y la determinación afectiva es la mejor herramienta que podemos encontrar para establecer los límites de los comportamientos de nuestros hijos bajo un paraguas de comprensión o sino de apoyo y seguridad dando lugar al acogimiento y a la suerte de tener un padre y una madre que estará allí aunque no seamos hijos perfectos.

– [ ] Habla, habla y luego habla.

      Es la herramienta por excelencia, no sólo en momentos de rabietas porque aquí suele ser más difícil establecer el diálogo si no que son sensaciones, miradas, posiciones que juegan un papel más importante en la primera fase de conexión pero luego viene la fase más verbal donde hemos de analizar la situación, las emociones, los sentimientos y pensamientos y verbalizarlo. Para ello es muy importante que nuestros niños tengan habilidades previas para poder afrontar esta situación de reflexión, análisis y planificación y acción con herramientas que han ido generando a lo largo de las experiencias con sus padres, cuentos donde se suceden estas situaciones para poder hacer asociaciones situaciones con otros compañeros, con hermanos y en otros momentos donde se comprendía todo más fácilmente porque era un juego de reflexión de una situación más externa y ello nos lleva a facilitar ese momento de autoreflexión.

Ser padres, intentar, intentar y poner toda la imaginación que podáis, equivocaros y pedir perdón, seguir intentándolo y siempre estaréis construyendo un puente directo hacia vuestros hijos que unas veces estarán más cerca y otras veces estarán más lejos pero siempre estarán orgullosos y seguros de que nunca dejastéis de intentarlo.

Cristina Oroz Bajo

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El juego como herramienta psicoeducativa en la familia.

   El juego es la base de la comunicación del ser humano, nuestras primeras interacciones son puro juego, aquí es donde comienzan a elaborarse las primeras organizaciones mentales, la planificación, la causa-efecto, la permanencia del objeto, el reconocimiento del otro, la motivación, la participación y todo en el marco de la experiencia más motivadora que pone en orden nuestra atención, concentración y memoria.

   Nuestras madres nos enseñan a jugar pero nos enseñan mucho más que eso, nos enseñan a elaborar estrategias de reconocimiento del otro, del entorno y de autoconocimiento. Nos muestran la vida con emoción, dulzura y pasión, como si en cada gesto, mirada, objeto estuvieran encerradas las claves de la existencia humana, lo magnifico de vivir y estar vivos.

   Con forme crecemos, y a eso llamamos evolución, esta sensación lúdica, sensorial y comunicativa se disipa, todo se vuelve más mecánico, más frío y más artificial, quizás es un proceso natural pero cuando se trata de educación y de analizar las estrategias educativas ya sea en el marco familiar como el terapéutico hemos de hacer un alto en este punto tan esencial. En los primeros pasos en los que se crea esa capacidad de aprender que es tan asombrosa de los bebes, en estadios ricos en contacto humano, estimulación sensoriomotriz, fuerza emocional espontánea y seguridad vinculada a nuestros progenitores.

   ¿Porqué dejamos de jugar? ¿Porqué nos cuesta sorprender y sorprendernos? ¿Dejaremos de pretender dar lo mejor a nuestros hijos sin saber recibir lo que ellos nos dan, jugando? Ellos tienen la llave de sus necesidades, de lo que requieren en cada momento. Miramos hacia afuera sin mirarnos hacia dentro y eso hacemos con nuestros niños, miramos su entorno preocupándonos de que tengan muchísimos juguetes y estimulación pero no miramos su interior, lo que dice su cuerpo, sus manos, su expresión. Vivimos de puertas hacia fuera y no cultivamos el interior. Estamos hablando de momentos de calidad, no hay que tener muchas experiencias si no que hay que vivirlas y los primeros que hemos de hacer ese proceso somos nosotros como padres, madres, profesionales, profesores… Lo que no nos motiva no podemos utilizarlo para motivar a los demás.  A veces hemos de sentarnos a lado de nuestros hijos y escuchar, observar, escuchar y observar de nuevo porque ellos son los verdaderos maestros, ellos tienen eso que con los años hemos perdido, la magia de saber vivir todos los segundos con verdadera intensidad para que tengan significado y permanezcan. Ellos son los maestros y nosotros somos simples maestros que se volvieron aprendices porque olvidaron jugar, mirar, leer, escuchar, entender, empalizar… esos son los verdaderos aprendizajes, la base para el posterior éxito personal y en consecuencia social, la seguridad, la autoestima, el autocontrol… son fruto de esos procesos.

   Cuando educamos en estos primeros estadios después de los duros meses de crianza parece que comienza una fase en la que nuestro niño responde, nos mira,  nos atiende y parece un libro abierto deseando que escribamos las primeros capítulos donde todo se reduce a seguir atendiendo al sueño, el hambre, el llanto y la limpieza. Después comienzan los conflictos, la autodeterminación, la posesión, las crisis y en vez de emplear la misma comunicación lúdica que teníamos en los primeros meses cambiamos el rol y comenzamos a distanciarnos de nuestros pequeños. Desde esta nueva posición, desde ahí lejos la comunicación en estas primeras fases donde ensayamos las primeras herramientas de manejo social y personal nos ponemos en frente indignados de que nuestros hijos no sigan eternamente en nuestro círculo de control y comiences a comportarse como personas con pensamientos, voluntades y preferencias propias aunque sean sencillas que no simples.

   El ser humano y los padres, estos somos otra especie de humano, somos un mar de conflictos y de mareas que jugamos con sus subidas y bajadas intentando mantener nuestra tripulación colocada y en alerta para no naufragar. Así que como consejo os diré… jugar, jugar e intentar jugar cada día, y cuanto mayor sea la dificultad mayor la necesidad a seguir atrayendo la atención de vuestros hijos, alumnos y pacientes para poder conducirlos al sitio donde puedan ver las situaciones desde otra perspectiva sin bloquearse y sin la soledad que produce el proceso de gestionar el entorno, a los demás y, sobre todo, a nosotros mismos.

Cristina Oroz Bajo
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Qué hacer cuando nos damos cuenta de dificultades en nuestros bebes

Como profesional me he encontrado en multitud de ocasiones con padres desesperados por atender las demandas de sus hijos, bebes en desarrollo que muestran dificultades desde sus primeros meses y que alertando a sus padres se quedan esperando una ayuda para poder desarrollarse.

La inquietud de los padres ante la aparición de dificultades en sus bebes es la primera y más relevante señal a atender por parte de especialistas profesionales. Esperar ante la aparición de síntomas o deficiencias evolutivas es el gran error presente ante la atención temprana de dichos casos. El diagnóstico por supuesto en la mayoría de estos casos es imposible pero sí la atención a dificultades y deficiencias en áreas físicas, cognitiva, sociales o emocionales.

Hay una gran tendencia a esperar hasta los 3 primeros años cuando es en este periodo cuando se hace más efectiva la atención y la estimulación ayudando a nuestros hijos a evolucionar de forma global y completa y acabando paralelamente con esta preocupación de los padres dándoles recursos para, de una manera natural, puedan ayudar a sus hijos desde estos primeros estadios.

La estimulación a edades tempranas es no sólo eficaz sino increíblemente necesaria para poder establecer una base sólida para la posterior adquisición de todas las habilidades posteriores.

Cristina Oroz Bajo
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La importancia de la atención temprana


La importancia de la Atención Temprana de los 0 a 6 años es inefable, el cerebro de un bebé recién nacido tiene de un 30 a un 60 por ciento más de neuronas que el de un adulto. Además las sinopsis (las conexiones neuronales) son más abundantes y alcanzan su densidad máxima en los primeros 15 meses de vida, motivo por el cual resulta fundamental aprovechar este período para promover su estimulación.

La Atención Temprana (AT) es el conjunto de acciones dirigidas al niño de 0 a 6 años con alteraciones en el desarrollo (motoras, cognitivas, sensoriales, comunicativas, emocionales…) o riesgo de padecerlas, a su familia y a su entorno. El objetivo es dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presente el niño para facilitar su evolución en todas las facetas, respetando su propio ritmo y fundamentando la intervención tanto en principios científicos, como en aspectos relacionales, lúdicos y funcionales.

Otro objetivo fundamental de la intervención es conseguir que la familia conozca y comprenda la realidad de su hijo, sus capacidades y sus limitaciones, actuando como agente potenciador del desarrollo del niño, adecuando su entorno a sus necesidades físicas, mentales y sociales, procurando su bienestar y facilitando su integración social.

OBJETIVOS

  • Reducir los efectos de una deficiencia o déficit sobre el conjunto global del desarrollo del niño.
  • Optimizar, en la medida de lo posible, el curso del desarrollo del niño.
  • Introducir los mecanismos necesarios de compensación, eliminación de barreras y adaptación a necesidades específicas.
  • Evitar o reducir la aparición de efectos o déficits secundarios o asociados producidos por un trastorno o situación de alto riesgo.
  • Atender y cubrir las necesidades y demandas de la familia y el entorno en el que vive el niño.
  • Considerar al niño como sujeto activo de la intervención.

La intervención va dirigida a los niños que presentan trastornos en su desarrollo y debe iniciarse en el momento en que se detecta la existencia de una desviación en su desarrollo. La intervención debe ser planificada con carácter global y de forma interdisciplinar, considerando las capacidades y dificultades del niño en los distintos ámbitos del desarrollo, su historia y proceso evolutivo, así como las posibilidades y necesidades de los demás miembros de la familia y los recursos de que se dispone y el conocimiento y actuación sobre el entorno social.

(Grupo de Atención Temprana. (2.000). Libro Blanco de la Atención Temprana. Edita: Real Patronato de Prevención y Atención a Personas con Minusvalía.)

Cristina Oroz Bajo

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