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Autismo y comunicación no verbal: Una conexión que debes conocer

La comunicación es una habilidad fundamental para el ser humano, pero para los niños con autismo, puede ser un desafío único. En este contexto, la comunicación no verbal juega un papel esencial al proporcionar un medio adicional para expresar pensamientos, emociones y necesidades. En este artículo, exploraremos la importancia de la comunicación no verbal en niños con autismo y cómo la reciben y procesan.

Comunicación no verbal: Más allá de las palabras

La comunicación no verbal incluye una amplia gama de expresiones, gestos, posturas, tono de voz y expresiones faciales que transmiten información sin el uso de palabras. Para los niños con autismo, que a menudo enfrentan dificultades en la comunicación verbal, la comunicación no verbal se convierte en una vía crucial para interactuar y comprender el mundo que les rodea.

La comunicación no verbal radica en su capacidad para transmitir emociones sutiles, intenciones y estados de ánimo. Y esto puede ser especialmente relevante en situaciones en las que las palabras pueden ser limitadas o difíciles de comprender para el niño.


¿Cómo los niños con Autismo reciben y procesan la comunicación no verbal?

Puede variar significativamente según las características individuales de cada niño. Sin embargo, hay algunos patrones generales que pueden ser observados:

Sensibilidad a las señales visuales:

Muchos niños con autismo son altamente sensibles a las señales visuales. Pueden prestar atención a detalles que otros pueden pasar por alto, como pequeños cambios en la expresión facial o en el lenguaje corporal. Esta sensibilidad puede permitirles captar matices en la comunicación no verbal que podrían ser significativos para ellos.

Desafíos en la interpretación:

A pesar de su sensibilidad visual, algunos niños con autismo pueden tener dificultades para interpretar adecuadamente las señales no verbales. Pueden tener dificultades para comprender el significado de ciertas expresiones faciales o gestos, lo que puede llevar a malentendidos.

Aprendizaje de las señales sociales:

Algunos niños con autismo pueden necesitar instrucción y apoyo específico para aprender a interpretar las señales sociales no verbales. Esto puede incluir la enseñanza explícita de expresiones faciales, gestos y cómo interpretar el lenguaje corporal en diferentes situaciones.

Comunicación no verbal propia:

Es importante tener en cuenta que los niños con autismo también pueden utilizar la comunicación no verbal para expresarse. Pueden usar gestos, miradas y expresiones faciales para compartir emociones, necesidades o deseos.


Promoviendo la comunicación no verbal en niños con Autismo

Es esencial considerar algunas estrategias efectivas:

Modelado:

Los adultos y cuidadores pueden modelar la comunicación no verbal al expresar emociones y necesidades de manera clara y coherente.Y esto puede ser especialmente relevante para ayudar a los niños a aprender cómo usar señales no verbales en situaciones específicas.

Enseñanza directa:

Proporcionar enseñanza directa sobre expresiones faciales, gestos y lenguaje corporal puede ayudar a los niños con autismo a comprender y utilizar estas señales en contextos sociales.

Fomentar la interacción social:

Crear entornos seguros y estructurados que fomenten la interacción social es esencial. Actividades grupales, juegos y momentos compartidos ofrecen oportunidades valiosas para practicar la comunicación no verbal.

Adaptación individual:

Es importante recordar que cada niño con autismo es único. Las estrategias que funcionan para uno pueden no ser efectivas para otro. Adaptar las estrategias a las necesidades y preferencias individuales es esencial.


La comunicación no verbal es un idioma en sí mismo, trascendiendo las limitaciones de las palabras y permitiendo a los niños con autismo conectarse de manera más efectiva con el mundo que les rodea. Reconocer su importancia y emplear estrategias profesionales para su desarrollo puede marcar una diferencia significativa en su capacidad para comunicarse y comprender. A continuación, compartiremos consejos profesionales esenciales para apoyar el desarrollo y estimulación de niños con autismo no verbal.

Si quieres compartirnos tu historia, estaremos encantados de escucharte y ayudarte, haz clic en el siguiente enlace:

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Epilepsia y lenguaje

En el Día Internacional de la Epilepsia, queremos dedicarle unas palabras a esta enfermedad neuronal en el blog de Método VICON, para poder entender cómo afecta la epilepsia en el lenguaje de nuestros niños no verbales.

¿A qué se debe al epilepsia?

Para empezar, tenéis que saber que, la epilepsia en los niños/as se debe a factores neonatales en la mayoría de los casos. Donde el desarrollo de su lenguaje puede que no difiera demasiado del lenguaje de un niño/a que no presenta la enfermedad. 

Sin embargo, podemos encontrarnos síndromes como el Síndrome de West, donde la epilepsia es una de las manifestaciones más frecuentes. Los niños/as con este síndrome sí que presentan alteraciones en el habla y la voz. Las llamadas disartria y afasia, así como dificultades de aprendizaje

¿Cómo puede afectar la epilepsia en el lenguaje?

Dependiendo de la intensidad de las crisis epilépticas y de la zona afectada, el desarrollo del lenguaje se verá más o menos afectado.

En la afasia, se dañan áreas del cerebro que se encargan del lenguaje, provocando alteraciones en la comprensión, la expresión, lectura y escritura. La ausencia de control epiléptico va a provocar, además, problemas de comportamiento.

De esta manera, la capacidad de aprendizaje en los niños/as que presentan epilepsia es diferente en cada niño/a, por lo que debemos diseñar un plan de intervención específico para cada niño/a. 

Las dificultades más frecuentes las observamos en el proceso de lectoescritura, necesitando adaptaciones específicas para lograr que este aprendizaje se lleve a cabo con éxito. 

También encontramos dificultades en las áreas perceptivas visual y auditiva y en grafomotricidad. Debemos hacer hincapié en un correcto aprendizaje de la lectoescritura, como son un desarrollo psicomotor adecuado, lateralidad, esquema corporal y estructuración perceptiva visual y auditiva.

Así, se deben proponer actividades para trabajar estas áreas.

La epilepsia puede afectar a las áreas cerebrales del lenguaje. Según la zona afectada y la extensión de la lesión podemos encontrar en nuestros niños desde un retraso general del lenguaje.

En estos casos es eficaz mantener un contacto visual adecuado, para asegurarnos que el niño/a entiende lo que queremos decirle. Aquí la técnica del video modeling, juega un papel importante. Pues le ayuda a centrar la atención visual generando una aprendizaje, siendo la motivación siempre nuestra mejor arma de ataque y acompañamiento, disfrutar y segurísimo podrán con todas las dificultades que tengan.

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¿Cómo puedo ayudar a mi niño a comunicarse y aprender desde casa? Método VICON

En este artículo vamos a hablar de nuestra herramienta terapéutica Método VICON.

Comenzaremos por una descripción de la herramienta describiendo el por qué y el como lo podemos utilizar desde casa. Para pasar a una serie de estrategias para potenciar el método y en consecuencia el desarrollo de lenguaje de nuestros niños desde casa. ¿Listos? ¡Vamos a ello!

Primero, me gustaría exponeros por qué encontramos tantas dificultades en el desarrollo del lenguaje nuestros niños con dificultades: ya se autismo, retrasos madurativos, trastornos específicos del lenguaje tanto receptivo como expresivo….etc. Sabemos lo difícil que es y lo necesario desarrollar una inmersión lingüística para llegar a adquirir un idioma y al final ese es el proceso por el que tienen que pasar nuestros niños.  Así que imaginemos, lo difícil y a veces imposible, detener impacto y lenguaje con solo sesiones terapéuticas semanales de una o dos veces por semana. Además añadiéndole la dificultad que viene del trastorno,  de la falta de desarrollo y de toda la sintomatología que viene detrás de estos niños. Por eso el tema tiempo, es una de las grandes dificultades por las que este lenguaje y está comunicación no se desarrolla,  que se traducen intensidad para poder tener un impacto real sobre la vida de los niños a nivel de lenguaje. 

No hay que dejar de lado otro aspecto muy importante, qué es el aspecto motivacional en ese proceso del desarrollo. Muchas veces en terapia tenemos avances pero que pueden no ser aprendizajes significativos para el niño y por lo tanto los perdemos conforme pasa el tiempo. Otra situación que se nos plantea, es que solo ocurren en la sesión y que no se generalizan en casa. Así que encontrar una metodología de tratamiento que sea motivadora para los niños, es un requisito imprescindible para ser exitosos a medio y largo plazo con estos aprendizajes significativos.

Así pues nace nuestra herramienta terapéutica Método VICON, no es solamente una herramienta que en casa y/o en el aula, los dos enclaves más importantes del niño, podemos llegar a tener un impacto intensivo y significativo en él, en la familia y los recursos que tiene para ayudarle, así como los recursos que tiene el profesorado más especializado en la pedagogía natural que en la terapéutica.  Método VICON se pone en línea por ser realmente motivador para el niño. Pues es un programa basado en musicoterapia, vídeo modelling y metodología ABA en tanto que supone un programa paso a paso, evolutivo y que despierta la emoción de nuestros pequeños generando un aprendizaje trasciende a medio y largo plazo.

Bases metodológicas en las que se sustenta nuestra herramienta terapéutica Método VICON

Es un programa de aprendizaje estructurado e intensivo para niños de un perfil visual y musical, para intentar potenciar el desarrollo temprano hasta la comunicación más elaborada. De esta manera, es una herramienta terapéutica en soporte vídeo, qué es el recurso complementario ideal para todos nuestros niños con necesidades educativas especiales ya sea desde casa, de o desde la sesión.

Se basa en vídeo modelling, es decir, nos hace estoy disponible 24 horas 7 días a la semana, cómo bien decíamos que es motivadora para nuestros pequeños, versátil. En otras palabras, es sencillo, cómodo y que nos da ese componente intensivo tan necesario para tener realmente un impacto en lenguaje.

La musicoterapia es el medio preferido por nuestros pequeños, es donde no encuentran esa diferencia que los distancia de los demás. Pues responden al estímulo musical antes que a cualquier otra clase de estímulo, con lo que nos facilita todos los procesos de atención, imitación, memoria y concentración…. sin dejar al lado todo el tema de las relaciones sociales y el aprendizaje que podemos desarrollar a través de la música.

¿Cómo funciona el cerebro cuando aprende?

No voy a entrar muy en detalle pero es muy importante que tengamos una idea de lo que supone el funcionamiento del cerebro cuando aprende. Ahí entran en juego aspectos de plasticidad cerebral y por ejemplo, a través de la música llegamos al área de lenguaje desde otro hemisferio que generalmente no está afectado. Al ser un medio que les encanta a los niños cuando están viendo nuestros vídeos, pues afecta directamente a lo que son las neuronas espejo. Que son las que hace que se muevan esos automatismos del lenguaje.

Por eso nuestros niños abren la boca cuando imagen del vídeo abren la boca. Por eso dicen palabras cuando en el vídeo dicen palabras y hacen lo que el vídeo les representa. La exposición a los vídeos es alta porque necesitan muchas oportunidades para aprender y tengamos en cuenta que el lenguaje empieza por ser juego, un automatismo, algo espontáneo y una vez evoluciona y se va desarrollando acaba siendo funcional y social. Ese proceso no es instantáneo sino que requiere su tiempo. Así que el medio en el que se mueve el Método VICON le supone curiosidad, diversión y eso nos trae la atención necesaria para sentar las primeras bases del aprendizaje.

¿Para quién está dirigido nuestra herramienta terapéutica Método VICON?

El método está dirigido a las familias, a los centros educativos y a los centros de atención terapéutica, como una herramienta para dar atención, prevención y tratamiento a esas dificultades en el aprendizaje y concretamente en el aprendizaje del lenguaje. 

Si un niño no aprende de la manera en que le enseñamos, quizás debemos enseñarle, de la manera en que aprende. ¿Cuántos niños nos hemos encontrado siendo no verbales que han aprendido sus palabras aunque sean 4 de vídeos de YouTube, en inglés, canciones, diálogos de películas… ?

Con el Método, no solamente hemos encontrado una herramienta intensiva, que da recursos en la familia y el profesorado y a todas las personas que atienden al niño. Sino que es más eficaz por su componente digital. No hay que olvidar que muchos niños con dificultades de comunicación, en la interacción entre personas, es el momento en el que más incómodos y más desnudos se encuentran, y aprender a que el lenguaje que tenga que ser  intencional y social, parece una tarea realmente imposible.

Estrategias para potenciar el desarrollo del lenguaje con el Método VICON en casa

A continuación, vamos a dar una serie de consejos que podemos hacer en casa para potenciar ese desarrollo del lenguaje siempre bajo el prisma de motivación, sin olvidar el tiempo para que todas estas habilidades se desarrollan en profundidad y paso a paso para que me dice tropiezo.

Lo primero que tenemos que hacer cuando tenemos que seguir una estrategia es empezar a observar. Observar el niño, cuáles son tus habilidades, cuáles sus dificultades, cuánto lenguaje tiene, que cosas le gustan, qué cosas no soportan, tiene alguna conducta que quiera trabajar… Toda esta realidad la tenemos que tener muy clara cuando comenzamos a trabajar. Pues el trabajo, lo vamos a realizar sobre un niño en concreto y tenemos que tener muy claro cuáles son las prioridades, en cuanto a objetivos y que podemos rescatar para que nos ayude a conseguirlos. 

Por otro lado, tendremos que observar muy bien nuestro entorno, ya sea el aula o la casa, porque simplemente haciendo estrategias de cambio del entorno podemos propiciar un mejor desarrollo, un entorno más ordenado, más estimulante y más eficaz para ese niño. 

Ayuda mucho que lo puedas registrar. Todo aquello que se pueda medir, debe quedar anotado, para poder ver el progreso en el tiempo.

Tenemos que tener en cuenta que somos un equipo con nuestr@ niñ@, y que tenemos que hacer equipo por ende. Por eso, conseguiremos el doble de fuerza, el doble de intensidad y caminaremos con el doble de potencia, si somos dos que si solo somos uno. 

Una de las estrategias más importantes y efectivas para desarrollar comunicación, es traer niños a casa. Es deci, potenciar un entorno social, lo más controlado posible, donde podamos incidir de hacer cambios en esa comunicación y poder poner en práctica todo lo que desarrollamos en el día a día con niños de verdad.

Luego también es muy importante empezar por lo que a él le motiva. Si no comenzamos por lo que te motiva, nos va a costar muchísimo conseguir nada, y también tenemos que tener en cuenta lo que nos motiva nosotros y lo que motiva a todo nuestro equipo dependiendo de todas las personas que intervengan en ese momento en la intervención o en la actividad que estamos proponiendo. Como ese listado de cosas favoritas, esas capacidades que tiene nuestro niño en las tenemos que utilizar a nuestro favor, esas primeras palabras que ya tiene son nuestras llave para la siguiente.

Muchas veces tendemos a trabajar la aparición de nuevas palabras., Sin embargo, para mí el gran acierto es seguir trabajando en lo que tenemos potenciando. Dándole más experiencia y esperar porque vendrán las nuevas palabras sin que nosotros nos demos cuenta, y sobre todo, sin que él se dé cuenta.

De esta manera, es muy importante ir paso a paso,  y hay unos hitos que sí o si no nos podemos saltar. Trabajar el contacto ocular, ese hecho de que cuando yo le miro me mira, es el punto de partida de la atención y casi deberíais de dedicar el 70% del tiempo a reforzar este hecho, porque eso es lo que nos va a traer la tensión sostenida para los primeros aprendizajes.

Otro aspecto muy interesantes el de la señalización, donde no todos los niños desarrollan la señalización pero que si lo conseguimos no supondrá un salto en comunicación grandísimo y nos ahorrará mucha ansiedad y frustración para saber lo que quiere, lo que  le molesta,  lo que no quiere…

El tercer proceso vital en el aprendizaje es la permanencia del objeto, es decir, el poder esconder objetos y encontrarlo. Intentar como siempre hacer todo paso a paso, como por ejemplo, pasamos de algo parcialmente escondido, a algo totalmente escondido porque lo que intentamos es guiar la atención a la habilidad. 

Cuando tienes niños con dificultades de aprendizaje, es muy importante medir esos procesos intermedios que tienen lugar como apoyos para desarrollar la habilidad, y también tener la habilidad de encontrarlos cuando hay una dificultad en el aprendizaje. 

Por último y con esa concentración que hemos ganado, en esta fase atención, llegamos a la parte más importante del aprendizaje, qué es la imitación. Para nosotros es imprescindible la imitación y en el método VICON, cobra una  importancia enorme para poderlos hacer autónomos en el aprendizaje, si tuviéramos que enseñarle todo estaríamos eternamente pero si él es capaz de tener habilidades para copiar del ambiente y aprender solo: una conducta, una habilidad, una palabra... el proceso de aprendizaje será real.

Os prometemos una segunda entrada donde trataremos más aspectos importantes de cómo usar nuestra herramienta terapéutica Método VICON en casa. Mientras tanto os invitamos a que busquéis toda la información que necesitéis en nuestras redes sociales y en nuestro blog.

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¡Adiós pañales! para niños no verbales. Parte 2

Continuamos con los puntos que nos queda por presentar del pasado Webinar sobre el «potty training» que hizo Cristina para la gran comunidad que formamos en Método VICON. Os recordamos por si acaso, que tenéis el vídeo íntegro en nuestro perfil de Facebook, como os dijimos. Hoy, de nuevo, Adiós pañales para niños no verbales.

Tenéis aquí la primera parte, para recordar que nos quedamos en el punto 12. El que hace referencia a unas ayudas que podemos utilizar para facilitarnos el momento. Para que así, podáis entender los siguientes puntos que os relatamos.

13. ESCAPES FUERA DEL BAÑO

Si se lo hacen no se les debe reñir, ni castigar, ni producir ningún momento de estrés, aunque parezca mentira tenemos que decir “pipi” enseñándole a identificar lo que está haciendo y poco a poco acompañarlo al baño aunque luego tengamos que limpiar todo el camino. Procederemos a la sentada como si fuera incidental pero mirar estas oportunidades como lo que son, momentos en los que ellos van a poder saber lo que significa pipi de primera mano, la mejor manera de aprender que tienen y con el acompañamiento adecuado y sin castigos ni alteraciones por nuestra parte. Involucramos al niño en el cambio de ropa para que realmente comience a ser consciente que compensa pedir pipí o ir a hacerlo antes que perder todo ese tiempo limpiándose y cambiándose.

14. NIÑO TAMBIÉN SENTADO

También es muy importante puntualizar que es recomendable que los niños aprendan este hábito sentados, porque luego nos ayudará al proceso de defecación o de caca. Si no tendemos a tener niños que hagan caca de pie, porque no olvidéis que tenemos niños muy literales y que les cuesta hacer cambios en el aprendizaje una vez interiorizado, así que ahorrando unos pasos y aprendizajes intermedios ayudaremos a nuestros niños a aprender este hábito sentados. Incluso utilizaremos su mano para bajar el pene y que ellos mismos lo sostengan para que no se habitúan a que seamos nosotros los que tengamos que hacer la sujeción por ellos.

15. PRIMERO ES LA ORINA, Y DESPUÉS, LAS HECES.

No es lo mismo el control de esfínteres de pipí que el control de esfínteres del caca, aparte de que son músculos diferentes volvemos otra vez a la reflexión de antes el pipí para que salga tenemos que relajar pero cuando hablamos de la caca hay una cadena de músculos que nos ayudan a empujar y hacer caca. Y ahí me gustaría entrar en un punto muy importante: tenemos que controlar el estreñimiento de nuestros niños para que este proceso sea lo más suave y relajado posible. Si nuestro niño no tiene problemas para ir al baño es importante que la dieta no varíe en tiempos ni cantidad, que sea abundante en líquidos, y que si optáis por introducir las heces también, incluyáis verduras o alimentos que favorezcan ir adecuadamente al baño como semillas de lino, aloe vera… sin que el peque haga presión, pero en cualquier caso, debéis entender que hay que darle tiempo para entender la dinámica, y que por cuestión de repetición, es más fácil que entienda primero el hacer pipí. Un niño que está en un proceso controlado de defecación debería ir al baño entre una o dos veces al día. Lo mismo nos puede pasar con la diarrea y poder descartar intolerancias alimenticias y poder controlar esa edificación antes de este proceso adaptación al ir al baño porque sino hay variables que están jugando en nuestra contra y tenemos que tenerlo todo a favor familias.

Primero atenderemos a todo lo relacionado con el control de esfínteres urinarios del pipí para luego pasar al proceso de defecación.

Cuando hablamos de defecación y a veces mucho más fijos tenemos los horarios ¿Cuándo debemos llevarlo? Pues unos 10 minutos antes de la hora estimada de evacuar (es decir si suele hacer caca a las 11:30, sobre las 11:20 horas) de tal manera que le demos tiempo para relajarse. También es aconsejable echar algo de papel antes de hacer pipí y/o defecar, puesto que algunos niños se asustan cuando oyen las heces caer o ante el contacto del agua al salpicar.

16. ESTREÑIMIENTO

Pero qué pasa cuando no existe esa regularidad en la defecación, cuando tenemos el famoso Estreñimiento.

Es importante intentar prevenir y tratar este estreñimiento. Hay que facilitar que el niño haga caca: si pide un pañal, se lo ponemos; si se lo hace encima, lejos de reñirle lo tratamos con naturalidad, exactamente igual que con el pipi. Es importante seguir una dieta rica en fibra (legumbres, galletas y macarrones integrales o con fibra, frutas y verduras…) y quizá tomar algo más de agua, pero cuando el problema está establecido, probablemente no será suficiente. Ante un problema puntual, si lleva tres días sin hacer nada, puede ser útil un supositorio de glicerina. Pero si hemos de recurrir al supositorio con demasiada frecuencia, es mejor administrar un laxante cada día. El que le recete su pediatra, que normalmente será un laxante seguro y no irritante. Algunos niños necesitan tomar laxantes durante meses para conseguir una deposición diaria o casi diaria sin esfuerzo.

Un caso extremo tenemos la Encopresis…

A veces se forma una gran masa de caca seca, un fecaloma, que no sale nunca (o, cuando sale, ya se ha formado otra nueva). El fecaloma irrita la mucosa rectal, que reacciona produciendo mucosidad que sale mezclada con un poco de caca líquida. Al niño se le escapa, se lo hace encima, y los padres pueden creer que tiene diarrea, cuando en realidad es un grave estreñimiento. Hay que evacuar completamente el recto, normalmente con lavativas –no caseras, sino siguiendo las recomendaciones del pediatra–, porque los supositorios dejan de ser efectivos cuando el recto está dilatado.

17. TOCAMIENTOS.. 

A veces nos encontramos con niños que tienden a tocarse durante esos momentos de ir al baño, es muy natural cuando descubrimos unas partes que normalmente están ocultas y aparece ese proceso de descubrimiento, así que intentemos no añadir una tarea más a este proceso y tratarlo con naturalidad. También tener en cuenta que cuando el pene está en erección hay más dificultades de hacer pipí así que son aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de sutilmente reconducir estas conductas. También nos encontramos con niños que tienen a meterse el dedo por el culito y empezamos a ver que en muchas de esas ocasiones son síntomas de estreñimiento, donde el final del ano está más reseco, y produce picor así que tener en cuenta poner cremas, aceites y volver a controlar todo el tema de el estreñimiento vuestros hijos para que no tengamos un problema añadido por ese camino.

Resumiendo… Entendemos cómo es la musculatura, que necesitamos un tono muscular adecuado y desarrollado, que la actividad tiene que ser relajante y atender a los indicadores, nosotros también tenemos que transmitir esa relajación para ayudar a relajar y producir ese momento de liberación de orina, que el momento de habituación al baño se tiene que asumir, que tenemos algunas ayudas como el agua, como ejercicios de relajación y que tenemos que ayudar con los tiempos de espera. Que no tenemos los mismos procesos en el control del pipí y de caca y que vienen a tiempos diferentes así que atenderemos primeramente al de pipí y mientras miraremos todos los problemas añadidos en la defecación.

18. ORINAL SI, ORINAL NO

Teniendo en cuenta las dificultades de generalización que presentan nuestros niños con autismo, con dificultades de comunicación pasar por el orinal puede alargarnos el tiempo en asumir el proceso de hacer pipí en el váter. El hecho de hacerlo con el orinal en cualquier sitio no es enseñarle adecuadamente donde se hacen estas actividades.

Sólo hay algún caso concreto en los que recomendamos introducir el orinal. Cuando encontramos niños rígidos que han seleccionado, que han identificado un lugar en concreto en la casa, detrás del sofá, detrás de la puerta para hacer siempre el pipí, podemos utilizar en esos casos el orinal posicionado en ese lugar favorito para desarrollar la habilidad allí y luego poder poco a poco ir trayéndola al baño. También en los casos donde hay fobia al baño, solo en estos casos es cuando recomendamos el uso del orinal, cuando la rigidez a nivel espacial, cuando los niños tienen miedo o fobia al baño es cuando recomendamos hacer un paso intermedio porque tenemos una dificultad añadida y no es posible trabajarlo todo al mismo tiempo, siempre buscando esa relajación del niño.

19. PRIMERO DE DÍA Y, DESPUÉS, DE NOCHE

No se aconseja retirar el pañal de día y el pañal de noche al mismo tiempo, son procesos diferentes y consideramos más oportuno retirar primero el pañal de día y una vez transcurridas dos semanas sin escapes durante el día, y mirando indicadores intentar retirar el pañal durante la noche. Muy importante el ejercicio físico y seguir con el proceso de beber agua, no justo antes de ir a la cama pero sí durante el día.

Algún indicativo que nos podría decir que está preparado para dejar el pañal de noche es si el pañal aparece seco alguna noche o incluso una gran mayoría de noches. Es importante porque lo contrario va a suponer cortarle el sueño para acudir al baño constantemente y necesita descansar y estar relajado. Aquí sí es importante y ayuda hacer un registro, de ahí que los períodos más aconsejables para ello sean las vacaciones, puesto que nuestro sueño como adultos puede verse alterado.

¿Y QUÉ PASA CON LA ENURESIS?
La definición de enuresis nocturna es “hacerse pis en la cama al menos dos veces por semana, después de los cinco”. Es decir, antes de los cinco años, o cuando sólo ocurre una vez por semana, ni es enuresis ni es nada.

La mayoría de los niños consiguen controlar plenamente el pis y la caca sobre los tres/cuatro años, aunque hasta unos años más tarde puede que, muy de tarde en tarde, se les escape la orina en momentos de tensión o despiste. Si se hace pis en la cama antes de los cinco años, o solo una vez a la semana, no se considera enuresis. Muchos consiguen controlar la orina por la noche casi al mismo tiempo que durante el día. Pero otros muchos tardan varios años. Tengamos en cuenta que este proceso Es el de un niño típico y nosotros tenemos una realidad bien diferente, generalmente asociada a una inmadurez tanto del lenguaje y la comunicación como a nivel fisiológica, y a veces no tenemos esas dificultades y nuestros niños controlan a la perfección esta habilidad pero es muy normal que estos procesos naturales o típicos se dilaten en el tiempo en casos con discapacidad creo que es la  razón por la que estáis todos aquí hoy conmigo.


¿Por qué mi hijo aún se hace pipí en la cama? En realidad, la enuresis es normal. Simplemente, unos niños tardan más que otros. Suele haber un componente hereditario. El niño no lo hace a propósito, ni por comodidad, ni por falta de interés, sino porque no puede evitarlo. Jamás hay que ridiculizarlo. Se han usado algunos fármacos para tratar la enuresis; su eficacia tampoco es una maravilla. Yo no usaría un medicamento con posibles efectos secundarios para un “problema” tan leve. Hoy en día en cualquier tienda venden pañales para niños de cualquier edad. Eso ha ayudado a muchos niños y adolescentes a darse cuenta de que no son, ni mucho menos, los únicos que se hacen pipí en la cama.

20. FOBIAS/MIEDOS

Hemos hablado antes… que el entrenamiento del control de esfínteres es un desafío que asocia a menudo diversos problemas (retraso madurativo, enuresis nocturna, y el rechazo al uso del baño) y retrocesos temporales asociados con diversos acontecimientos en la vida de los niños (conflictos familiares como un divorcio, el nacimiento de un hermano, una mudanza…etc). Tanto unos como otros, son una parte normal del proceso de formación y su aparición en vuestros hijos no constituye un fracaso.

Pero en el caso de que se detecten fobias o miedos intentemos trabajarlos fuera de estos momentos de baño/váter en momentos mucho más controlados, momentos en el que él va a estar más receptivo. Normalmente el trabajo con fobias y con miedos no se suelen superar cuando se trabajan en el mismo momento que suceden sino en momentos más controlados donde se provoca una visualización a posteriori del momento cuando estamos más distendidos y relajados. 

21. FELICITACIONES CON MEDIDA

En cuanto a los elogios, debemos medir también nuestras reacciones positivas. Una reacción demasiado efusiva, puede poner una presión en nuestro hijo por querer hacer las cosas bien que es totalmente innecesaria. También es importante que la vida de la familia no gire en torno al momento del váter, que no sea tema continuo de conversación, que no sea lo primero que pregunten abuelos y tíos cuando ven al niño. Puedes felicitarle por sus avances, pero sin pasarte, no lo conviertas en una especie de rito de iniciación, evita frases tipo: “Ahora ya eres un niño mayor”.

Cuanto más exagerada sea la felicitación, más doloroso será el fracaso si ocurre. Cuanto más fabuloso se nos representa el éxito, más doloroso nos resulta el fracaso; y los “fracasos” en este proceso van a ser inevitables y frecuentes. Así que también os digo más… No tengas miedo a retroceder. Si empezáis y sentís que no es el momento de tu hijo, no pasa nada por volver a ponerle pañales. Su tiempo llegará, y con paciencia y cariño llegará de manera no traumática. Si no ha habido grandes expectativas, probablemente no le importará.

22. CONDUCTAS COMUNES Y DENTRO DEL PATRÓN DE DESARROLLO

En esta época, los niños hacen cosas raras de las que no hay que reírse y por las que no hay que reñirle.

  • Algunos avisan justo después de hacérselo encima.
  • Otros lo hacen en el suelo, justo al lado del orinal.
  • Muchos se esconden para hacer caca, por ejemplo detrás de una cortina, con o sin pañal (saben perfectamente que la van a hacer, no es que “se les escape”. Pero una cosa es saber que vas a hacer caca, y otra cosa es hacerla en el váter). Muchos, no sé por qué, tienen la costumbre de enrollarse dentro de la cortina.
  • Otros, durante una temporada, necesitan un pañal para poder hacer pis o caca. Algunos niños, estando en la playa desnudos, exigen un pañal porque si no no pueden hacer pis.
  • Otros se creen durante meses o años en la obligación de pedir permiso para ir al baño cada vez que tienen pipí.

En cualquier caso, recuerde siempre que no lo hace para fastidiar… y que ya falta muy poco. Y cuando nos encontramos con niños realmente rígidos es muy importante darles mucho tiempo y aunque no tengamos todavía conseguido el control de esfínteres limitar el cambio del pañal siempre en el baño para por lo menos ir trabajando a nivel espacial y de hábito en la familiarización con el entorno. Tener en cuenta que todos los niños acaban adquiriendo el hábito de ir al baño a no ser que haya problemas asociados físicos,  siempre conseguimos quitar el pañal aunque haya problemas de comunicación tarde o temprano.

Resumiendo y recapitulando ambas publicaciones en este blog. Tenemos muy claro cómo ese proceso del control de esfínteres, del pipí y de la caca, del día y de la noche, problemas asociados que tenemos que tener en cuenta, apoyos que podemos dar en paralelo o en el propio momento, los horarios y las rutinas que nos ayudarán a conseguirlo, toda la comunicación concreta que tenemos que implementar, los apoyos visuales que nos ayudarán en cada uno de los espacios a entender todas las rutinas, e ir introduciéndose a rutinas paso a paso, cómo tenemos que hacer ese programa de recompensas, comedido sin generar demasiadas expectativas, asumiendo fracasos y retrocediendo si es necesario, todo el sistema de registros que nos pueden ayudar a entender cómo es nuestro niño incluso a generalizar esta habilidad en distintos cuartos de baño.

Que lo tenemos que hacer en equipo, familia, escuela y terapeutas y con decisiones coherentes centradas en el niño y en su momento, en sus habilidades  y en sus necesidades no en las nuestras. 

Con estas entradas de Adiós pañales para niños no verabales en el blog del Método VICON esperamos que hayáis podido sacar aspectos en claro y hayáis resonado con alguna de las partes y que os hayan entrado muchas ganas de hacerlo pero de manera relajada y respetuosa con vuestros pequeños. 

Cualquier duda, ya sabéis que nos podéis preguntar a través de nuestras redes sociales.

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Gracias por acompañarnos siempre… Ahora bien, ¿cuál será el siguiente webinar? ¿de qué os gustaría que habláramos?

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¡Adiós pañales! para niños no verbales. Parte 1

Vamos a tratar la temática del «potty training», es decir, el entrenamiento para dejar el pañal orientado a los niños no verbales con trastornos del espectro autista.

Debido a que sabemos que es un tema que os preocupa y muchas veces, os ocupa mucho tiempo, vamos a revisar este tema en profundidad en varias entradas del blog.

En esta primera parte vamos a revisar los puntos más relevantes, paso a paso, para dejar el pañal de manera natural y cómoda para los pequeños. ¡Empezamos!

1. DEJAR EL PAÑAL

Sí, se trata de ayudar el pequeño a dejar (no quitarle el pañal). De hecho, aprovecho para destacar que no se trata de que aprendan a controlarse como tal, sino que este proceso es un hito madurativo, al igual que dar sus primeros pasos.

Dicho de otro modo, el niño dejará el pañal cuando esté preparado, independientemente de la estación del año, de cuándo deseemos que lo haga o de cuándo nos resulte conveniente. No tiene que ver nada con nuestro momento, sino con el suyo.

Por diferentes motivos, son muchos los padres que se ven obligados a empezar la «operación pañal» en el primer verano después de que su hijo cumpla dos años, ya sea por la presión social, familiar o de la escuela infantil, para que entren sin pañales.

Pero ojo, no hay que ceder a la presión.

Como sabemos, la maduración y el desarrollo de los niños con autismo varía de un niño a otro, y puede cambiar mucho en poco tiempo, sobre todo en los primeros años de vida. Es muy importante respetar su proceso de maduración, así que ponte de acuerdo con la escuela infantil y también con vuestros terapeutas para llevar la misma línea en lo referido a la retirada del pañal.

Nuestro pequeño no debe sentirse presionado, sino comprendido y atendido por los adultos que le rodea, por ello hay que tomar la decisión de «quitar el pañal» con coherencia, teniendo en cuenta su momento, no el nuestro.

2. ¿CUÁNDO HAY QUE DEJAR EL PAÑAL?

Un niño típico dejará el pañal entre los 18 meses y los 4 años.  En niños con TEA, TEL y problemas de comprensión y comunicación las dificultades son añadidas… De hecho la mayoría de los niños con TEA aprenden a orinar y tener evacuaciones en el baño más tarde que otros niños.

Cada niño con TEA es único, de eso no cabe duda, sin embargo, estos pequeños suelen tener además algunos problemas comunes que pueden retrasar o dificultar el proceso preparación para dejar los pañales.

Conocer estos problemas te ayudará a pensar en varias maneras de satisfacer las necesidades de tu hijo, así que veamos los más comunes:

  • Factores físico: En algunos casos, puede haber razones físicas o médicas que dificulten el uso del baño. Es fundamental discutir estos temas con el pediatra de tu hijo, ya existen trastornos motores relacionados que pueden influir en este proceso.
  • Dificultades en el lenguaje: Los niños con trastorno del espectro autista a menudo tienen dificultades para comprender y expresarse verbalmente. No debes esperar que un niño autista solicite ir al baño, debes aprender a entender sus necesidades mediante la comunicación no verbal.
  • Vestimenta: Es bastante frecuente que los niños con TEA encuentren dificultades en bajar o subir sus pantalones de manera independiente, al menos al principio.
  • Miedos: Es posible que algunos niños con autismo tengan miedo de sentarse en la taza del baño o del sonido que produce el tirar de la cadena. En este caso es recomendable introducir un programa visual y hacer del baño parte de la rutina diaria del pequeño para ayudarle a reducir estos temores.
  • Falta de consciencia corporal: Algunos niños con TEA pueden no estar conscientes de que tienen que usar el baño, o de haberse mojado o ensuciado la ropa. Este problema, a menudo, está asociados con problemas sensoriales.
  • Necesidad de constancia (o sea, rutina): También suele ocurrir que los niños con trastorno del espectro autista desarrollen su propia forma de orinar y hacer del baño o evacuar. Puede resultarles difícil aprender otra forma nueva.
  • Uso de diferentes inodoros: Usar el baño a lugares a los que no están acostumbrados (por ejemplo baños públicos) les saca de su rutina, eso les dificulta su uso.

En resumidas cuentas, es necesario identificar los problemas añadidos para conocer la base con la que contamos, de cara a poder establecer el “Entrenamiento por Visita” o el “Entrenamiento Programado” que permite a los niños aprender a usar el baño solos sin imponerles otras exigencias.

3. CONTROL DE ESFÍNTERES

Antes de empezar en este tema es necesario aclarar algunos conceptos, como por ejemplo, qué son los esfínteres.

Pues son esos músculos de forma circular o de anillo que permiten el paso de una sustancia de un órgano al otro por medio de un tubo, y son fundamentales para mantener el control sobre la eliminación de desechos y otros procesos corporales.

Así que cuando hablamos de control de esfínteres en niños, nos referimos al proceso de ayudarlos a aprender a controlar voluntariamente el funcionamiento del esfínter anal (del culete) encargados de la defecación, de hacer caca y el esfínter uretral que es el encargado de controlar y contener el pipí o la orina.

Dicho esto, hay que tener claro que el control de esfínteres en niños con TEA requiere un enfoque individualizado, adaptado a edad y a las necesidades específicas de cada niño.

La comunicación, la estructura visual, la rutina y el apoyo son elementos clave en este proceso.

4. EL CONTRO DE ESFÍNETRES EN NIÑOS: LA IMPORTANCIA DEL TONO MUSCULAR

El tono muscular parece un elemento alejado del las prácticas adecuadas para ayudar a un niño a dejar el pañal, no obstante no lo es. La musculatura es un punto de gran relevancia que a menudo se pasa por alto.

En este sentido es fundamental comprender el funcionamiento de la musculatura de la vejiga. Aunque pueda parecer sorprendente, su funcionamiento difiere de la mayoría de los músculos del cuerpo.

Mientras que en otros músculos utilizamos la presión para agarrar y el relajamiento para soltar, en el caso de la musculatura detrusora involucrada en el control de la vejiga tiene que contraer para retener el pipí, y ahí está mi primer apunte, el tono muscular es un prerrequisito indispensable para el control de esfínteres.

Un bajo tono muscular puede ser un factor en contra en el desarrollo de esta musculatura, lo que, a su vez, repercute en el control de esfínteres.

Por lo tanto, resulta de suma importancia evaluar y considerar el tono muscular de nuestros niños. Además, es recomendable complementar con actividades deportivas que fortalezcan áreas como los abdominales, los glúteos y el suelo pélvico, ya que estas prácticas pueden potenciar el desarrollo fisiológico de los músculos implicados en este proceso.

5. UN AMBIENTE RELAJANTE ES CLAVE

En otro orden de ideas, teniendo en cuenta que, en gran medida, para que se dé el control de esfínteres y nuestro niño haga pipí en el váter es necesario que esté relajado, es esencial que el entorno, el baño y el inodoro se conviertan en un espacio de tranquilidad, libre de miedo y estrés.

La relajación es un factor fundamental para facilitar que nuestros niños se sientan cómodos al hacer sus necesidades en el baño. Aquí van algunas ideas para crear un ambiente relajado:

  • Pinta las paredes del baño con colores suaves y relajantes, como tonos de azul claro o verde pastel, que transmitan una sensación de calma.
  • Utiliza iluminación suave y difusa en lugar de luces brillantes y directas.
  • En ocasiones puede ser útil contar con música relajante o sonidos de la naturaleza suaves para crear un ambiente tranquilo.
  • Las velas aromáticas o difusores de aceites esenciales con aromas relajantes también pueden ser útiles.
  • Asegúrate de que el inodoro y el asiento del orinal sean cómodos y adecuados para el pequeño.
  • Establece una rutina predecible para las visitas al baño, de modo que el niño sepa qué esperar.
  • Refuerza positivamente el comportamiento deseado con elogios y recompensas cuando el pequeño usen el baño.

Crear una ambientación relajante es esencial para fomentar la relajación necesaria en nuestros niños y facilitar que puedan usar el inodoro de manera exitosa.

7. HABITUACIÓN AL USO DEL LAVABO

Una vez que hemos comprendido el proceso muscular involucrado y visualizamos lo que nuestro niño debe hacer para lograr orinar y retenerlo, y después de haber evaluado y fortalecido el tono muscular necesario para que nuestros músculos trabajen a nuestro favor en este proceso, llegamos al momento crucial: ¡Es el momento de empezar la habituación al sentado del váter!

La efectividad de este proceso, depende en gran parte de la comodidad del niño. Hay que asegurarse de que el pequeño esté sentado cómodamente, con una banqueta en los pies y un adaptador que reduzca el orificio para que no tenga que agarrarse y hacer presión con sus bracitos para no caerme por el agujero del váter, lo cual puede generar un estado contrario a la relajación.

El primer paso en este proceso de habituación consiste en dar la instrucción receptiva «vamos al baño». Tomamos la mano del niño y lo llevamos al baño, abrimos la tapa y, en ocasiones, lo sentamos incluso estando vestido. El objetivo es que el niño se acostumbre a estar sentado de manera relajada y controlada durante unos segundos.

Es importante recordar que cuando trabajamos con niños no verbales o con dificultades de comunicación, la precisión en la comunicación verbal es fundamental. Toda nuestra comunicación verbal tiene que ser muy precisa, por eso decimos «vamos al baño» y no «vamos a hacer pipí».

Al menos debe de ser así hasta que consigamos que haga los primeros pipis y sea capaz de entender visualmente y experimentalmente qué es un pipí , y así conectar el concepto. Este enfoque preciso es de gran importancia y aumentará significativamente la efectividad del proceso de aprendizaje.

8. ESTABECIENDO UN RUTINA VISUAL

Los apoyos visuales son de gran ayuda para que los niños con autismo memoricen y comprendan el proceso que están por aprender.

Por esta razón, es recomendable que dispongan de una «secuencia de fotografías» que les permita visualizar y entender claramente cada paso del proceso. Os pongo algunos ejemplos:

  1. Vamos al baño.
  2. Bajamos los pantalones.
  3. Bajamos la ropa interior.
  4. Nos sentamos en el váter.
  5. Una vez que hemos hecho pipí, cogemos papel o una toallita para limpiarnos.
  6. Subimos la ropa interior.
  7. Subimos la ropa.
  8. Tiramos de la cadena.
  9. Lavamos las manos.

Además, es importante contar con un panel visual en el espejo o cerca del lavabo que refleje cada paso del proceso para lavarse las manos:

  1. Echar jabón.
  2. Abrir el grifo.
  3. Enjabonar las manos.
  4. Poner las manos bajo el agua.
  5. Cerrar el grifo.
  6. Secar las manos con una toalla.
  7. manos

Es fundamental entender que estamos enseñando un proceso extenso, pero es muy importante que nuestros niños aprendan cada paso de manera individual y progresiva. Esto significa que, si el niño está incorporando gradualmente los hábitos mencionados pero aún no logra hacer pipí, detendremos el proceso de aprendizaje en ese punto específico.

Es decir, si no hay pipí, no tiraremos de la cadena, no nos lavaremos las manos, y no continuaremos con los pasos posteriores.

Debemos enfocarnos en la habilidad que estamos trabajando en ese momento y avanzar paso a paso.

Es posible que al principio el niño ponga resistencia en realizar los pasos, ya que podrían asociar el baño con actividades diferentes, como ducharse o lavarse las manos. Por lo tanto, debemos introducir esta nueva rutina gradualmente, exponiéndolos primero a la familiarización con el inodoro, el acto de sentarse y otros elementos nuevos que se irán incorporando.

9. CAMBIO DE PAÑAL EN EL BAÑO

Una vez que hemos completado con éxito la fase de habituación, cada uno a su propio ritmo y ajustando cada etapa según las necesidades individuales de nuestro niño, podemos comenzar a incorporar el cambio de pañal dentro de la zona del baño.

En este punto, hemos preparado al niño y superado la fase inicial de habituación, en la que el niño se familiariza con el proceso de ir al baño, levantar la tapa, sentarse en el váter, aunque sea con ropa, y es capaz de esperar unos tres segundos sin estrés. Ahora, estamos listos para dar el siguiente paso que nos acercará al objetivo final: el pipí en el inodoro.

Una vez que hemos subido al niño en el taburete, procederemos a quitarle el pañal y sentarlo en la taza, esta vez sin ropa. En esta fase, es esencial comenzar a introducir límites de tiempo definidos mientras el niño espera sentado. Podemos utilizar números o canciones para establecer un tiempo limitado.

El objetivo de introducir el límite de tiempo es transmitir al niño que no lo hemos llevado al baño para dejarlo allí indefinidamente o hasta que proteste. Gradualmente, iremos alargando estos períodos de espera, adaptándolos a las habilidades y el ritmo del niño. Esto puede implicar agregar más números al conteo o alargar el tiempo de espera de manera gradual.

Esta estrategia ayudará a que el niño adquiera el hábito de ir al baño con calma y paciencia. Si el niño no hace pipí durante este tiempo, lo levantaremos, volveremos a colocar el pañal y saldremos del baño.

No es aconsejable enseñar al niño a tirar el pañal sucio a la basura o a eliminar los desechos del pañal en el inodoro en esta etapa. Esto se debe a que, en ocasiones, los niños pueden aferrarse al pañal como una fuente de confort y pueden resistirse a dejar ciertos hábitos. Por lo tanto, evitamos enseñar estos pasos intermedios que podrían generar conductas no deseadas en el proceso de retirada del pañal.

10. ESTABLECIENDO HORARIOS RUTINARIOS

Estableceremos hábitos regulares, como hacer pipí al despertarnos, antes de salir de casa, al regresar de la calle o antes de acostarnos es muy útil para para facilitar el proceso de control de esfínteres y, finalmente, dejar los pañales.

Hay que incorporar rutinas lógicas para nuestro niño se acostumbre a ir al lavabo de manera previsible a cada determinado tiempo, que no sean tres horas pero tampoco a cada 15 minutos.

También es importante tener en cuenta el comportamiento fisiológico y orgánico de nuestros niños, tanto en el pipí como en la caca. Llevar un registro de los momentos donde el hace caca regularmente, los momentos cuando bebe más agua y tiene más pipí nos ayudará a poner horarios más adecuados y a lograr el éxito más rápidamente.

AYUDAS PARA FACILITAR EL PROCESO DE DEJAR EL PAÑAL

Si después de todo lo que hemos dicho: el espacio, los objetos, los momentos, las acciones… aún así tu niño no logra hacer pipí en váter, no desanimes. Todavía no hemos agotado todas las ayudas que puedes ofrecerle para ayudarle a hacer la transición del pañal al baño.

En este apartado vamos a revisar algunas estrategias efectivas para estimular el momento específico de hacer pipí, con el fin de permitir una experiencia más realista y gráfica en el proceso de aprendizaje.

Previo y en paralelo a este trabajo para fortalecer la conciencia de lo que está sucediendo podemos facilitar la transición al inodoro utilizando pañales que no absorban tanto, siendo los pañales de tela una opción ideal. Esto permitirá al niño sentir la humedad y, a nivel sensorial, tomar conciencia de su necesidad de cambio debido a la incomodidad.

Por otro lado, para facilitar este proceso de aprendizaje, asegúrate de ponerle ropa fácil de poner y quitar, como por ejemplo los pantalones con elástico arriba. Evita en la medida de lo posible los vaqueros, pantalones con botón, bodys y petos difíciles de quitar para el niño.

Los pañales-braguita resultan muy convenientes cuando se empieza a dejar el pañal. Además, como en todo proceso de aprendizaje es importante ser constante en las rutinas y saber esperar para fomentar su autonomía

Si queremos prepararle podemos usar desde el juego dirigido hasta cuentos para mostrarle la funcionalidad del inodoro y qué esperamos que haga en él. Todo ello ha de hacerse con tiempo, nada de las dos semanas previas y a correr, se trata de ir a su ritmo, no de imponer un ritmo antinatural.

AYUDAS PARA MOMENTOS ESPECÍFICOS

Uso de un vaso de agua

Conoceréis bien el hecho de que, a menudo, cuando bañamos a nuestros niños, tienden a hacer pipí. Esto suele ocurrir por dos razones principales: el cambio de temperatura y el contacto con el agua.

Se trata de una respuesta fisiológica. El contacto con el agua puede influir en la relajación de los músculos del cuerpo, podemos utilizar esta respuesta fisiológica a nuestro favor, y aquí es donde entra el truco del vasito de agua.

Para facilitar y estimular este proceso, podemos utilizar un vasito de agua tibia o templada y verterla sobre el ombligo del niño. Este pequeño estímulo puede ayudar a provocar la micción de manera más efectiva.

Ejercicios de relajación

Otra estrategia útil implica realizar ejercicios de relajación mientras el niño está en el inodoro. Podemos utilizar una pluma, hacer ejercicios de respiración, cosquillas suaves o incluso cantar una canción…

Ahora bien, en este punto me gustaría dejar claro varias cosas…

Muchos padres me preguntan si se puede utilizar tablets en estos momentos, y la respuesta es, sí. Siempre y cuando lo se desvíe del objetivo principal, que es lograr la relajación. Si el niño puede relajarse y sentirse más tranquilo con la ayuda de una tablet, no hay problema en introducirla en este contexto.

De hecho, puede ser beneficioso para ayudar al niño a esperar con paciencia y reducir la tensión del momento. Esto es similar a cómo muchas personas leen o usan sus dispositivos móviles mientras están en el baño.

Hasta aquí acabamos el primer artículo relacionado con el gran paso de dejar los pañales y empezar a coger la rutina de ir al baño de nuestro niños no verbales.

En unos días, tendréis la segunda parte.

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Perfil de niño comedor: ¿Mi hijo come de todo?

niños comiendo

Antes de nada, en relación con la anterior publicación, tenemos que saber qué perfil de niño de comedor tenemos… ¿El niño come? ¿Come algunas cosas? ¿Come frutas y verduras? ¿Lo sólido se le resiste aún?

De esta manera, vamos a empezar entendiendo qué tipo de perfil nos referimos cuando decimos que es un “niño comedor”

Perfil niño comedor: 

Aquí tenemos el punto de partida y nos preguntaremos qué predisposición tiene nuestro hijo con respecto a esas comidas. Me explico, como todas las personas, tenemos una conducta a la hora de comer y muchas veces viene determinada por la preferencia de los alimentos, por el horario, el espacio… Hay niños que se dispersan en el salón y comen mejor en la cocina… o incluso la persona con la que comparto esta comida; hay vínculos que potencian las conductas disruptivas y otros que las equilibran. 

En nuestro caso estos aspectos son muy importantes para poder realizar una estrategia de implementación de los objetivos a nivel de alimentación, conducta y asignación de tareas y tiempos. Muchas veces tenemos niños que les cuesta desayunar, otros, es el momento del día que más disfrutan, otro tipo de niños son amantes de los picoteos, o incluso disfrutan muchísimo con la cena porque ya están cansados y baja su actividad…

Por eso, tenemos que determinar qué tipo de perfil de comedor tiene nuestro niño. Niños que tienen hambre constantemente, buscadores de comida pero que realmente no comen cuando se sientan a la mesa, o que pareciera que nunca la tienen, niños que prefieren lo dulce otros que prefieren lo salado, niños que son autónomos incluso cogen la comida, niños que prefieren alimentos fríos o les encanta la comida muy caliente. 

Son aspectos que nos tenemos que parar a reflexionar para poder ser efectivos en esta no sencilla tarea de hacer impacto y evolución en la alimentación de nuestros hijos. Resumiendo… has de analizar aspectos como la temperatura, la textura, alimentos mezcladosEscoge el momento adecuado, aprovecha el momento del día en que tu niño está más dispuesto a probar un alimento nuevo. 

Nuestro consejo es ofrecer siempre el alimento cuando tenga hambre: si se le ofrece una vez que ya ha comido, posiblemente esté saciado y lo rechace, así que valora cuál es el momento ideal, cuando presenta más apetito. 

Fomenta esta Rutina Familiar. 

Para ello, tienes que preparar la intervención. Pues es importante, analizar los aspectos de rutina familiar, por un lado detallaremos qué comidas realiza en casa en una semana normal, y por otro quién es la persona encargada tanto de llevar a cabo esas comidas como de su preparación. 

Es muy importante escoger a la persona adecuada para realizar la intervención y que esa persona sea la responsable y la única persona que intervenga en los primeros ensayos y, a ser posible, que sea la única persona presente. 

Un recurso muy útil puede ser grabar las primeras intervenciones para luego visualizarlas y poder tomar notas sobre lo que ha ocurrido, para realizar un análisis y los cambios en nuestro programa, lo mismo que nos ayudará a compartir esos avances con el niño y con todas las personas implicadas y con las que habrá que generalizar este proceso más adelante. 

Es esencial prepararse psicológicamente para esta intervención, ir paso a paso, todos los tips que os daré hoy no son para hacerlos todos a la vez, ser comedidos, buscar vuestros retos viables, siento súper objetivos y midiendo aquello que podéis conseguir hoy, mañana o esta semana. No os podéis permitir vivir como un sufrimiento algo tan bonito como son los primeros años de vida de un hijo por estos problemas conductuales con la comida, la montaña parece cada día más empinada y a muchos padres se les olvida disfrutar con sus hijos por temas como este, y es el aspecto más importante. 

Es esencial acompañarlo en el proceso con seguridad pero con suma tranquilidad. La clave es mantenerse en calma y respetar sus tiempos. 

Enseñar con el ejemplo es vital.

Los padres somos modelos para nuestros hijos en todo, incluyendo la alimentación. No se puede pretender que un niño coma fruta si ve que los padres jamás la comen. Comer con él y dar el ejemplo es siempre muy importante. Si tu hijo te ve masticar y comer, probablemente sienta curiosidad y desee probar lo que tú comes. 

Vamos a poner orden. Empecemos con un LISTADO DE ALIMENTOS.

Tendremos que elaborar un listado de alimentos que así saber que come el niño, con el detalle de si es triturado y sólido, si existen algunas alergias, intolerancias a tener en cuenta en el menú. 

Es muy importante que dividamos estos alimentos en desayuno, comida, cena y snacks que representan lo que conocemos para picar entre horas. Y la división también irá relacionada a alimentos que le gustan, alimentos que no le gustan y  alimentos que no le gustan nada. Es muy importante que esto nos de un histórico de lo que ya hemos intentado, de lo que seguro hemos descubierto en nuestros intentos por realizar este paso, de llevar a cabo este objetivo en otros momentos del pasado. Y por último, y teniendo presentes estos listados del pasado y del presente hacer el listado de los posibles alimentos a introducir. 

Os contaremos más en las próximas publicaciones del blog… Os invitamos a que continuéis con nosotros.

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